Reino Unido lanza por aire asistencia médica urgente a Tristán de Acuña

Reino Unido ejecuta una inédita misión aérea para llevar asistencia médica urgente en paracaídas a Tristán de Acuña ante un posible caso de hantavirus.

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Helicóptero de la Real Fuerza Aérea británica Europa Press/Contacto/Air Specialist (Class 1) Nat

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El Ejército de Reino Unido ha desarrollado una operación especial para hacer llegar suministros médicos en paracaídas a Tristán de Acuña, una de las escalas del crucero “MV Hondius”, después de que se confirmara que un ciudadano británico residente en este archipiélago podría haber contraído el hantavirus.

El Gobierno británico ha explicado en un comunicado difundido este domingo que un equipo “especializado” de las Fuerzas Armadas llevó a cabo “un audaz salto en paracaídas” para entregar ayuda médica “de emergencia” en este territorio del sur del océano Atlántico, que carece de pista de aterrizaje.

Este archipiélago es el territorio de ultramar habitado más aislado de Reino Unido y normalmente solo se puede alcanzar por mar.

El contingente, formado por seis paracaidistas y dos médicos militares, realizó el salto desde un avión A400M de la Real Fuerza Aérea británica (RAF, por sus siglas en inglés), mientras se lanzaban “casi simultáneamente” suministros de oxígeno y otro material sanitario.

El grupo recorrió 6.788 kilómetros desde la base aérea de Brize Norton, en el condado inglés de Oxfordshire, hasta la isla Ascensión, y desde allí voló más de 3.000 kilómetros adicionales hasta Tristán de Acuña, con el apoyo de otra aeronave de la RAF para poder repostar combustible en ruta.

Es la primera ocasión en la que el Ejército británico despliega personal médico para prestar ayuda “humanitaria” mediante este tipo de operación, “lo que demuestra (su) capacidad para desplegarse en todo el mundo con muy poca antelación para llevar a cabo diversas misiones”, ha subrayado el Ejecutivo en su nota.

Además, las autoridades británicas han destacado que las condiciones meteorológicas en la isla pueden ser “excepcionalmente difíciles”, con vientos que suelen superar los 40 kilómetros por hora, lo que colocó a los paracaidistas en “una situación complicada”.