Reino Unido veta la entrada a once activistas ultraderechistas extranjeros antes de una marcha en Londres

Reino Unido impide la entrada a once activistas ultraderechistas extranjeros antes de una marcha de Unir el Reino y refuerza la vigilancia sobre protestas propalestinas.

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Una marcha en Londres impulsada por el activista de extrema derecha Tommy Robinson Europa Press/Contacto/Krisztian Elek
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El Ejecutivo británico ha comunicado este viernes que ha denegado el acceso al país a once militantes extranjeros de extrema derecha ante la marcha convocada para este sábado por el grupo ultraderechista Unir el Reino, encabezado por Tommy Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon.

“Luchamos por el alma de este país y la marcha organizada por Unir el Reino de este fin de semana es un claro recordatorio de a qué nos enfrentamos. Sus organizadores están propagando el odio y la división, simple y llanamente”, ha señalado el primer ministro, Keir Starmer, en una nota difundida por el Gobierno de Reino Unido.

El jefe del Gobierno ha subrayado que continuarán impidiendo la entrada en Reino Unido a quienes pretendan “incitar al odio y la violencia”. “Quienes intenten sembrar el caos en nuestras calles, intimidar o amenazar a alguien, se enfrentarán a todo el peso de la ley”, ha añadido.

Entre las personas afectadas por esta decisión figura Valentina Gómez, una conocida activista de ultraderecha, de nacionalidad colombiana y residente en Estados Unidos, con amplia presencia en redes sociales por sus mensajes homófobos, contrarios a la inmigración y al islam.

Ese mismo día está prevista también una manifestación en apoyo a Palestina con motivo del Día de la Nakba, organizada por el colectivo antifascista En pie contra el racismo. La Policía Metropolitana ha avisado de que arrestará a quienes entonen consignas que incluyan la expresión “globalizar la Intifada”.

Este lema se ha extendido en las movilizaciones propalestinas a nivel internacional y se utiliza para reclamar mayor presión de la comunidad internacional sobre el Gobierno de Israel con el fin de poner fin a la violencia en la Franja de Gaza y en los Territorios Palestinos Ocupados, aunque numerosos sectores lo vinculan con ataques violentos contra israelíes y judíos.