El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha reiterado este lunes que Washington no presionará a ninguna de las partes para que acepte un acuerdo de paz sobre Ucrania que no desee, en un contexto en el que las autoridades de Kiev han vuelto a subrayar que rechazan cualquier compromiso que implique la entrega de territorios.
“No estamos tratando de obligar a nadie a aceptar un acuerdo que no quiera aceptar. Solo queremos ayudar porque creemos que es una guerra increíblemente dañina”, ha manifestado Rubio en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con motivo de su viaje oficial a Budapest.
“Queremos hacer lo que podamos para que termine”, ha señalado el responsable de la diplomacia estadounidense, que ha remarcado que Washington ha sido el único actor capaz de sentar a las partes en la mesa de negociación.
“Estados Unidos ha tenido éxito en lograr que ambas partes dialoguen”, no así Naciones Unidas o ningún otro país en Europa, ha apuntado el secretario de Estado. “Todo lo que estamos intentando hacer es desempeñar un papel, si es posible, para alcanzar un acuerdo” y “es lo que vamos a seguir haciendo”, ha añadido.
Las palabras de Rubio se producen en la víspera de una nueva ronda de conversaciones a tres bandas entre Washington, Kiev y Moscú, que tendrá lugar en la ciudad suiza de Ginebra. En este encuentro, las dos partes enfrentadas ya han avanzado que el foco principal estará en la situación de los territorios del sur y sureste de Ucrania, actualmente bajo ocupación de las fuerzas rusas.
En las últimas horas, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha reiterado que su país no puede suscribir un pacto que suponga renunciar a parte de su territorio. Washington ha puesto sobre la mesa la creación de una zona franca en las áreas en disputa, una propuesta que no satisface ni a Moscú ni a Kiev, mientras que Rusia aspira a consolidar el control sobre toda la región del Donbás y otras zonas del este ucraniano.