El secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, ha defendido este sábado en Múnich la necesidad de seguir buscando entendimientos con China, incluso en un contexto marcado por fricciones y diversos "irritantes" que lastran la relación entre ambas potencias.
“Tenemos la obligación de comunicarnos con ellos y hablar como grandes potencias del planeta (...). Sería una pala praxis geopolítica no mantener conversaciones con China”, ha afirmado Rubio en su discurso ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, que tiene lugar este fin de semana en la capital de Baviera.
El responsable estadounidense ha admitido que los "intereses nacionales" de Washington y Pekín "no están alineados", aunque ha recalcado que “le debemos al mundo intentar gestionarlos lo mejor que podamos, obviamente evitando el conflicto, tanto económico como algo peor”.
En relación con China, ha subrayado que existe “una obligación especial porque cualquier cosa que ocurra entre Estados Unidos y China en el ámbito comercial tiene implicaciones globales”, en alusión al impacto que cualquier choque bilateral puede tener sobre la economía mundial.
Rubio ha añadido que, en determinadas circunstancias, los objetivos de Pekín y Washington sí pueden estar "alineados", lo que abriría la puerta a “trabajar juntos y tener un impacto positivo en el mundo”. No obstante, ha advertido de que “nada de lo que pactemos puede ser a costa de nuestro interés nacional y francamente esperamos que China actúe también en pro de sus intereses nacionales, como esperamos que lo haga cualquier país”.
En el marco de la cita de Múnich, Rubio mantuvo el viernes un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, quien le trasladó un mensaje en la misma dirección, al señalar que “el diálogo es mejor que la confrontación; la cooperación, mejor que el conflicto y el 'win-win' mejor que la suma cero”.