Rubio plantea una nueva relación directa entre EEUU y el pueblo cubano al margen del Gobierno de la isla

Marco Rubio ofrece una nueva relación directa entre EEUU y el pueblo cubano, con ayuda humanitaria y sin intermediación del Gobierno de la isla.

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Europa Press/Contacto/Francesco Fotia / Agf
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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha instado este miércoles al pueblo cubano a avanzar hacia una “nueva relación” directa con Washington, dejando fuera a las autoridades de la isla, a las que responsabiliza de “saquear miles de millones de dólares” mediante conglomerados como GAESA, vinculado a las Fuerzas Armadas.

En un mensaje en vídeo difundido en español a través de redes sociales, Rubio denuncia que “mientras ustedes sufren, estos empresarios tienen 18.000 millones de dólares en activos y controlan el 70% de la economía de Cuba (...) Todo pasa por sus manos”.

En esa intervención, acusa al Gobierno de exigir constantes “sacrificios” a la población, mientras una reducida élite “acapara las ganancias de sus negocios”. Según sostiene, “la verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada ha sido utilizado para ayudar al pueblo”.

Rubio afirma que, tras años de beneficiarse del petróleo gratuito procedente de Venezuela, ahora las autoridades cubanas compran combustible para priorizar sus propios intereses, como el abastecimiento de sus vehículos oficiales, sus generadores privados o “enviar a sus familiares a vivir con lujos a Madrid e incluso a Estados Unidos”.

En este contexto, asegura que el presidente estadounidense, Donald Trump, propone una “nueva relación” específicamente con la ciudadanía cubana. “Pero tiene que ser directamente con ustedes”, recalca. Añade que Washington “está ofreciendo cien millones de dólares en alimentos y medicinas para ustedes, el pueblo, pero tiene que ser distribuido directamente al pueblo cubano por la Iglesia Católica, u otros grupos caritativos de confianza”.

Al mismo tiempo, reconoce que “al pueblo cubano no le interesa la caridad permanente” y plantea una alternativa orientada a una “nueva Cuba”, en la que cada ciudadano pueda desarrollar su propio proyecto de vida, siguiendo el ejemplo de quienes han emigrado y han prosperado fuera de la isla, aunque no detalla de qué forma concreta prevé Estados Unidos impulsar este plan.

Rubio subraya que “desde los medios de comunicación hasta el entretenimiento, desde el sector de los negocios hasta la política, desde la música hasta los deportes, los cubanos han llegado a la cima de prácticamente todas las industrias. En todos los países excepto uno, Cuba”, destacando así el potencial de la comunidad cubana en el exterior.

Defiende además “una nueva Cuba donde pueda quejarse de un sistema que falla, sin temor a ir a la cárcel o ser forzado a irse (...) donde tengan la oportunidad real de elegir a quienes gobiernan su país y votar para reemplazarlos si no están haciendo un buen trabajo (...) Si ser dueño de su propio negocio y tener el derecho al voto es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no es posible para ustedes?”.

Rubio concluye que “en Estados Unidos estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestra gente y nuestros países; y actualmente lo único que se interpone en el camino hacia un mejor futuro son quienes controlan su país”, responsabilizando así directamente a la cúpula dirigente cubana del bloqueo a cualquier cambio en la relación bilateral.