Rubio prevé que EEUU presione a China para asumir un papel más activo ante Irán

Rubio quiere que China adopte un papel más activo ante Irán, aprovechando una resolución en la ONU y la presión económica y energética en el estrecho.

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Stefano Costantino

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha indicado este miércoles que la Administración estadounidense tratará de persuadir a las autoridades chinas para que asuman un rol “más activo” en relación con la guerra en Irán y las conversaciones diplomáticas en marcha para tratar de poner fin al conflicto.

Rubio ha explicado que ya ha trasladado a Pekín una serie de argumentos que confía en que resulten “convincentes” y ha adelantado que el gigante asiático tendrá la ocasión de ejercer ese papel “más activo” cuando se someta “a finales de esta semana” al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “una resolución que condena a Irán por lo que está haciendo en los estrechos”. Todo ello mientras Washington mantiene desde hace un mes el cierre perimetral en el estratégico paso de Ormuz.

“Les interesa resolver esto”, ha manifestado Rubio en una entrevista con la cadena Fox, en la que ha reiterado su intención de “convencer” al Gobierno chino para que “desempeñe un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora y lo que intenta hacer en el golfo Pérsico”.

En este contexto, el responsable de la diplomacia estadounidense ha subrayado que “los chinos tienen barcos atrapados” en el golfo Pérsico y que ya han sufrido un ataque que ha atribuido a Irán y que, aunque ha considerado que “no fue a propósito”, terminó alcanzando a un buque con tripulación china.

“Estoy seguro de que Irán no lo hizo a propósito, pero lo hicieron. Ocurrió. Y por eso es por lo que esos barcos chinos están atrapados allí”, ha señalado el secretario de Estado, antes de advertir de que “establecer un sistema que diga que se va a dejar pasar a ciertos barcos, pero no a otros es más fácil de decir que de hacer”.

Rubio se refería así al ataque confirmado el pasado 8 de marzo por las autoridades chinas contra un petrolero con bandera de las Islas Marshall y marineros chinos en el estrecho de Ormuz. Este episodio provocó una “grave preocupación” en Pekín, hasta el punto de que el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, llamó la atención sobre el “gran número de barcos y tripulaciones que se han visto afectadas por el conflicto y que están varadas en la zona”.

El jefe de la diplomacia norteamericana ha añadido que otra de las razones por las que a China le interesa una salida a la crisis con Irán es que su economía “está impulsada por las exportaciones”. Tras remarcar que “las economías se están hundiendo debido a esta crisis en el estrecho”, ha pronosticado que se adquirirán “menos productos chinos” y que, en consecuencia, las ventas exteriores del país asiático “caerán en picado”.

Por último, el secretario de Estado ha rechazado la idea de que China sea en sí misma una “gran fuente de inestabilidad”, defendiendo que, en su opinión, Pekín “amenaza con desestabilizar Asia más que cualquier otra parte del mundo porque depende en gran medida del estrecho para su suministro energético”.

Las declaraciones de Rubio, realizadas a bordo del Air Force One —el avión presidencial, que este martes despegó rumbo a Pekín en el marco del viaje del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping— han tenido lugar pocas horas antes de que ambos mandatarios celebren una cumbre en la capital china para abordar las relaciones comerciales y la tregua arancelaria, con la situación de Taiwán también sobre la mesa y la guerra en Irán como telón de fondo.