Rubio sostiene que un pacto de paz entre Líbano e Israel es inminentemente posible

Marco Rubio ve “inminentemente posible” un pacto de paz entre Líbano e Israel, pero señala a Hezbolá como principal obstáculo para un alto el fuego duradero.

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Equipos de rescate retiran los escombros de un edificio devastado por un ataque de Israel en Beirut, Líbano Dmitry Yagodkin / Zuma Press / Europa Press / Cont

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha sostenido este martes que un acuerdo de “paz” entre Líbano e Israel es “inminentemente posible y debería alcanzarse”, pese a que el Ejército israelí mantiene sus ataques contra el país vecino a pesar del alto el fuego en vigor desde el 17 de abril.

Durante una rueda de prensa, Rubio ha querido subrayar que “el problema” que impide avanzar hacia ese entendimiento entre ambos Estados es el partido-milicia chií libanés Hezbolá. “El problema entre Isrel y Líbano no es Israel o Líbano, es Hezbolá. Hezbolá opera desde el interior del territorio libanés. Aterrorizan y atacan a los israelíes, pero también están causando un daño tremendo al pueblo libanés”, ha afirmado sobre la organización chií, fundada en 1982 como respuesta a la invasión israelí de Líbano ese mismo año.

El jefe de la diplomacia estadounidense ha indicado además que la Administración Trump confía en que tanto el Gobierno como el Ejército libanés puedan “empezar a plantar cara” a Hezbolá y “desarmarlo”, una exigencia en la que viene insistiendo el Ejecutivo del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En este contexto, ha recalcado que Washington está “muy comprometido con este proceso”, aunque ha admitido que “no va a ser fácil”.

“Vamos a hacer todo lo posible para asegurarnos de que ambas partes sigan dialogando, de modo que se pueda avanzar hacia algún tipo de alto el fuego permanente que no se vea constantemente saboteado por Hezbolá y por la violencia de Hezbolá”, ha añadido Rubio, al defender la necesidad de un cese duradero de las hostilidades.

Mientras tanto, las autoridades libanesas insisten en que Israel debe poner fin a sus ataques y retirar sus posiciones en el sur del país antes de continuar con cualquier negociación. Desde el pasado 2 de marzo, más de 2.700 personas han perdido la vida y 8.300 han resultado heridas en bombardeos israelíes sobre territorio libanés, de acuerdo con un nuevo balance difundido este martes por Beirut.

El alto el fuego pactado a mediados de abril y prorrogado tras una reunión de delegaciones de ambos países en Washington no ha llevado a Israel a detener por completo sus operaciones en Líbano, lo que ha incrementado el número de víctimas, ni ha evitado los choques con Hezbolá sobre el terreno.