Las autoridades rumanas han comenzado en los últimos días a enviar avisos a la población ante el incremento de incidentes con drones del Ejército ruso en las inmediaciones de la frontera con Ucrania, después de que uno de estos aparatos entrara el jueves "brevemente" en el espacio aéreo de Rumanía al norte de la localidad de Sulina.
En un comunicado difundido este viernes, el Ministerio de Defensa de Rumanía ha explicado que, en el marco de un "nuevo ataque de Rusia contra los puertos de Ucrania en el Danubio, los sistemas de radares rumanos han detectado un dron en espacio aéreo ucraniano que se dirigía hacia la ciudad rumana de Tulcea".
Ante esta situación, las autoridades activaron las alertas en torno a las 8.45 horas (hora local), aunque poco después las fuerzas ucranianas lograron destruir el dron. Este episodio, que se suma a otros similares registrados recientemente, motivó el despegue de dos cazas F-16 de la Fuerza Aérea rumana, con base en Fetesti.
Los aviones de combate se encargaron de vigilar la zona, como ya había ocurrido el jueves, cuando los radares identificaron varios drones volando muy próximos a la línea fronteriza entre Ucrania y Rumanía. El primero de ellos no llegó a penetrar en el espacio aéreo rumano, pero el segundo sí lo hizo, lo que llevó a ordenar la salida de dos cazas Eurofighter de las Fuerzas Aéreas alemana y española, desplegados en la base de Mijail Kogalniceanu.
Rumanía, Estado miembro de la OTAN y de la Unión Europea, comparte alrededor de 650 kilómetros de frontera terrestre con Ucrania. Los drones rusos cruzan con frecuencia su espacio aéreo o caen en territorio rumano tras ser alcanzados por los sistemas de defensa antiaérea ucranianos.