Las autoridades rusas han reconocido este viernes que mantienen conversaciones con el Gobierno de Cuba para analizar “una situación verdaderamente difícil” en la isla, provocada por los constantes cortes de luz derivados de la escasez de combustible, en un contexto marcado por el endurecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos desde comienzos de año.
“Mantenemos contacto con la cúpula cubana, que son nuestros amigos”, ha señalado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, en una comparecencia ante los medios. “La situación es verdaderamente difícil. Eso es todo lo que puedo decir”, ha añadido, de acuerdo con la información difundida por la agencia rusa de noticias Interfax.
El miércoles, las autoridades cubanas detallaron que no queda “absolutamente nada” de diésel y fuel oil y subrayaron que la coyuntura es “crítica” como consecuencia directa del bloqueo estadounidense. “Lo único que tenemos es gas de nuestros pozos, que sí ha crecido la producción, y el crudo nacional, que sí viene creciendo la producción”, explicó el ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy.
Desde enero, Washington aplica un bloqueo petrolero a la isla, con la amenaza de sanciones y aranceles a cualquier país que suministre energía a Cuba. Esta política ha agravado de forma notable la crisis de abastecimiento, especialmente tras la pérdida del suministro procedente de Venezuela a principios de año, después de la operación militar estadounidense en Caracas que dejó más de cien muertos y culminó con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.