Las autoridades rusas han incorporado este jueves a su base de datos de personas en busca y captura a un ciudadano irlandés, identificado como Rhys Byrne, al que la Justicia de Rusia ha impuesto una pena de trece años de cárcel por haber combatido del lado ucraniano en el conflicto armado.
El Comité de Investigación ruso ha señalado en un comunicado que existen “pruebas suficientes para dictar sentencia en su contra”, motivo por el cual ha sido declarado culpable en aplicación del artículo 359 del Código Penal. La resolución judicial contempla trece años de reclusión en una colonia penitenciaria de “régimen estricto”.
El acusado, que aparece incluido en el listado de buscados a escala internacional, se habría integrado en marzo de 2022 como mercenario en las Fuerzas Armadas de Ucrania, donde “recibió entrenamiento militar, armamento y equipamiento especial” para combatir contra las tropas rusas.
Según estas informaciones, habría intervenido en combates contra efectivos rusos hasta finales de 2025, acciones por las que percibió una contraprestación económica.