El Ejecutivo ruso ha reiterado este viernes que desde la medianoche ha puesto en marcha el alto el fuego unilateral decretado por Moscú entre el 8 y el 10 de mayo. No obstante, ha subrayado que sus unidades militares están “respondiendo” a ofensivas de las fuerzas ucranianas “en violación” de la tregua.
El Ministerio de Defensa de Rusia ha detallado que “En línea con la decisión del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Rusia, por motivos humanitarios y durante la celebración del 81º aniversario del Día de la Victoria, todos los grupos de tropas rusas en la zona de la operación militar especial cesaron totalmente en la medianoche del 8 de mayo las operaciones de combate y permanecen en sus líneas y posiciones previamente ocupadas”.
En este contexto, ha indicado que “a pesar de la declaración del alto el fuego, las Fuerzas Armadas ucranianas siguen lanzando ataques con drones y artillería” contra las regiones de Bélgorod y Kursk. Según las cifras difundidas por Moscú, se habrían registrado 1.365 “violaciones del alto el fuego”.
El departamento que dirige la Defensa rusa ha acusado a Kiev de actuar de forma premeditada al afirmar que “Las deliberadas acciones destructivas de Ucrania contra Rusia confirman la naturaleza terrorista del régimen de Kiev”, antes de sostener que sus efectivos “respondieron a las violaciones del alto el fuego” con ataques dirigidos contra “posiciones de artillería, mortero y lanzacohetes múltiples, además de puestos de mando y puntos de lanzamiento de drones”.
Las autoridades rusas habían comunicado el lunes que respetarían una pausa en las hostilidades los días 8 y 9 de mayo, coincidiendo con los actos del Día de la Victoria, cuando se conmemora la derrota de la Alemania nazi a manos de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. Al mismo tiempo, advirtieron de que lanzarían “un ataque masivo” contra Kiev si se producía una ruptura de la tregua.
Por su parte, el Gobierno ucraniano declaró un alto el fuego los días 6 y 7 de mayo y avisó de que reaccionaría “de forma simétrica” en caso de que Rusia efectuara bombardeos, lo que ponía de manifiesto que ambas iniciativas se habían planteado de manera unilateral y sin un acuerdo común que garantizara su respeto.
Durante la tregua anunciada por Kiev, Rusia mantuvo sus operaciones militares, ante lo que las fuerzas ucranianas replicaron con fuego de respuesta, de modo que no llegó a haber un cese real de las hostilidades. El jueves, Moscú reiteró que su alto el fuego unilateral se mantendría durante 72 horas a partir del 8 de mayo, aunque persisten las dudas sobre su aplicación efectiva sobre el terreno.