El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha subrayado este martes que la controversia en torno a las ambiciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia sigue siendo “un problema vinculado a la época colonial”, al recordar que la isla no perteneció originalmente a Dinamarca.
“Esto forma parte del problema vinculado al legado de la época colonial. Desde el siglo XII, Groenlandia fue esencialmente una colonia noruega, luego, durante el siglo XVII y principios del XX, fue una colonia danesa”, ha apuntado Lavrov.
El jefe de la diplomacia rusa ha indicado que “Groenlandia no es realmente una parte original de Dinamarca”, sino un “territorio colonial”, y ha recalcado que este origen histórico no se contradice con el hecho de que sus residentes respalden el marco político actual. “Que la gente de allí esté acostumbrada y se sienta cómoda es otra cuestión”, ha valorado.
“Solo a mediados del siglo XX se firmó un acuerdo por el que pasó a formar parte de Dinamarca, no como colonia, sino como territorio asociado afiliado a la Unión Europea”, ha añadido el responsable de Exteriores en una comparecencia ante la prensa en la que ha hecho balance de algunos de los principales logros y retos de la política exterior rusa en 2025.
En su intervención, Lavrov ha señalado además que las tensiones derivadas del pasado colonial de diversos territorios “son cada vez más aguados”, según ha informado la agencia TASS, aunque ha recalcado que siguen influyendo en debates actuales.
El debate sobre la situación jurídica de Groenlandia ha vuelto a cobrar fuerza después de que Trump haya reactivado sus esfuerzos por lograr el control de la isla, una aspiración que ya persiguió durante su primer mandato mediante propuestas de compra, justificadas por razones de seguridad.