El Kremlin ha señalado directamente a Reino Unido como responsable indirecto del ataque ucraniano del martes contra la provincia rusa de Briansk, una ofensiva que, por ahora, se ha saldado con seis fallecidos y 42 personas heridas. Moscú sostiene que la operación fue posible gracias a la formación británica en el uso de misiles de crucero de largo alcance Storm Shadow, de fabricación británica.
“El lanzamiento de estos misiles habría sido imposible sin los especialistas británicos. Somos conscientes de ello, lo sabemos perfectamente, y, por supuesto, lo tenemos en cuenta”, ha valorado este miércoles el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, cuando se le ha preguntado acerca de este ataque que se produjo el martes.
Peskov ha insistido en que la campaña militar contra Ucrania persigue el desarme del país para impedir que “el régimen de Kiev” siga llevando a cabo estas “barbaridades”. El representante del Kremlin ha evitado concretar qué tipo de respuesta podría darse a este último bombardeo y ha subrayado que son las Fuerzas Armadas las que determinan cómo reaccionar, de acuerdo con la agencia de noticias TASS.
A pesar de la tensión generada por lo ocurrido en Briansk, Peskov ha asegurado que el diálogo con Ucrania se mantiene sobre la mesa, aunque ha reconocido que las conversaciones han tenido que aplazarse por la escalada bélica en Oriente Próximo tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán. Por ahora, no se ha fijado “nada concreto” en cuanto a fechas ni a la sede de un eventual encuentro.
“En estos momentos hay un consenso general de que la negociación continuará, pero no hay nada concreto”, ha zanjado, dejando entrever que Estambul podría volver a acoger una nueva ronda de contactos, tal y como han sugerido responsables ucranianos en las últimas semanas. Según Peskov, la opción de la ciudad turca “la ven de manera muy positiva todas las partes”.
Impacto del ataque en las conversaciones de paz
En relación con los bombardeos sobre Briansk, que Kiev limita a un ataque contra una planta dedicada a la producción de componentes para armamento, las autoridades rusas han recalcado que estos hechos, a su juicio, revelan el verdadero perfil del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al que describen como un “dictador de facto en lo militar”.
“Su postura pública como defensor de la paz se dirige a una única persona, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump”, pues sus acciones “están diseñadas para sabotear las negociaciones y perpetuar el derramamiento de sangre”, ha dicho Rodion Miroshnik, alto funcionario de Exteriores, en una entrevista televisada.
“Cualquier acuerdo pacífico amenaza su supervivencia política”, ha valorado Miroshnik, quien ha señalado que Zelenski ha de “rendir cuentas por numerosos crímenes”, entre ellos el ataque en Briansk. “Él lo sabe y por eso prefiere prolongar la guerra lo máximo posible”, ha denunciado el diplomático ruso, advirtiendo de que este tipo de acciones podrían dificultar aún más cualquier avance en las conversaciones.