Rusia se ofrece a recibir el uranio enriquecido de Irán si cierra un pacto con Estados Unidos

Rosatom se abre a recibir el uranio enriquecido iraní si prospera un acuerdo con EEUU, en plena escalada de tensión y desconfianza en Oriente Próximo.

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Logo del operador estatal nuclear de Rusia, Rosatom, durante una feria en San Petersburgo en junio de 2025 (archivo) Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

Logo del operador estatal nuclear de Rusia, Rosatom, durante una feria en San Petersburgo en junio de 2025 (archivo) Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

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El operador nuclear estatal de Rusia ha señalado este jueves que Moscú estaría preparado para hacerse cargo del uranio enriquecido de Irán si las conversaciones indirectas con Estados Unidos desembocan en un entendimiento sobre el programa atómico de Teherán.

El máximo responsable de Rosatom, Alexei Lijachev, indicó que Rusia aceptaría ese uranio enriquecido si se alcanza un acuerdo y subrayó que el país ya cuenta con antecedentes en operaciones de este tipo, de acuerdo con la información difundida por la agencia rusa de noticias Interfax.

Teherán, por su parte, ha rechazado hasta ahora enviar al extranjero las reservas de uranio enriquecido que posee, como reclama Washington, y ha condicionado cualquier rebaja en los niveles de enriquecimiento a un levantamiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el país asiático.

En esta línea, el vicepresidente iraní, Mohamed Eslami, que también dirige la Organización para la Energía Atómica de Irán (OEAI), declaró el 9 de febrero que la opción de trasladar fuera del país el uranio enriquecido es una cuestión que “nunca ha estado en la agenda”. “Esto no fue discutido en las negociaciones”, recalcó, tras una primera ronda de contactos celebrada en Omán, seguida posteriormente por nuevas conversaciones en Suiza.

El Kremlin ha advertido igualmente este jueves sobre el “aumento sin precedentes” de la tensión en Oriente Próximo y ha instado a la moderación tanto a Estados Unidos como a Irán, en un contexto marcado por el refuerzo militar estadounidense en la región pese a los últimos intentos diplomáticos para cerrar un nuevo pacto nuclear con Teherán y a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un posible ataque si fracasa la vía negociadora.

Trump, que inicialmente había amenazado con una acción militar por la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el programa nuclear iraní, que las autoridades de Teherán insisten en que persigue exclusivamente fines civiles y que se vio gravemente afectado por los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, en los que murieron más de 1.100 personas en el país.

Desde entonces, Irán ha mostrado una profunda desconfianza a retomar el diálogo con Washington debido a esa ofensiva, ejecutada en pleno proceso diplomático entre ambos países para cerrar un nuevo acuerdo nuclear, después de que el pacto sellado en 2015 quedara prácticamente desmantelado tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión del propio Trump.