Save the Children alerta de más de cuatro menores muertos o heridos al día pese a la tregua en Líbano

Save the Children denuncia que más de cuatro menores mueren o resultan heridos cada día en Líbano pese a la tregua y reclama un alto el fuego definitivo.

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Imagen de archivo de varios niños desplazados en Líbano. Europa Press/Contacto/Ankhar Kochneva
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La ONG Save the Children ha advertido este martes de que cada jornada más de cuatro niños y niñas mueren o resultan heridos en Líbano, a pesar del alto el fuego anunciado el pasado 17 de abril y prorrogado durante varias semanas, una situación que sigue impidiendo que numerosas familias puedan volver a sus casas.

Coincidiendo con el inminente inicio de nuevas conversaciones de paz previstas para esta semana, la organización ha señalado que los últimos datos difundidos por el Ministerio de Sanidad libanés indican que 22 niños y niñas han perdido la vida y otros 89 han resultado heridos desde que comenzó la tregua.

Con estas cifras, el balance se eleva a casi 200 menores fallecidos en los ataques israelíes desde que se reanudaron el pasado 2 de marzo, una escalada que ha dejado ya alrededor de 2.900 muertos, de acuerdo con las estadísticas oficiales del Gobierno de Líbano.

“La violencia y las nuevas órdenes de desalojo han obligado a más de un millón de personas --una de cada seis de las que residen en el país-- a abandonar sus hogares, y muchas de ellas viven ahora con familiares, en comunidades de acogida o en refugios colectivos”, ha alertado la ONG en un comunicado.

En este sentido, ha detallado que el número de familias alojadas en refugios colectivos ha crecido un 5% desde la declaración del alto el fuego condicional, como consecuencia de las “nuevas órdenes de desalojo dictadas por las fuerzas israelíes y a que, al regresar a sus hogares, las familias se encuentran con casas destruidas y tierras de cultivo dañadas, por lo que vuelven a los refugios”.

Actualmente se calcula que hay 44.800 niños y niñas entre las aproximadamente 125.000 personas que permanecen en estos refugios colectivos. Además, miles de menores llevan más de dos meses viviendo en condiciones de hacinamiento, con servicios de agua, saneamiento e higiene insuficientes, lo que ha derivado en la aparición de casos de sarna y en una creciente preocupación por la salud, según recoge el informe.

Impacto en la salud mental de la infancia

La prolongación de esta situación ha llevado a numerosos progenitores a advertir de cambios generalizados en el comportamiento de sus hijos, vinculados a la ruptura de las rutinas diarias, la ausencia de clases, la pérdida de apetito y las dificultades para dormir. “Muchos tienen dificultades para seguir aprendiendo, ya que algunas escuelas se utilizan como refugios colectivos y también tienen dificultades para acceder a la enseñanza en línea debido a la electricidad limitada y a la mala conectividad”, señala el documento.

Tala, una niña de 10 años que reside en un refugio colectivo tras ser desplazada del sur de Líbano, relata: “Solo quiero que termine la guerra para poder volver a mi pueblo y dormir en mi propia cama”. “Echo mucho de menos el colegio, quiero ver a mis profesores y estar con mis amigos, y volver a estudiar y a jugar”, ha subrayado.

Nora Ingdal, directora de Save the Children en Líbano, ha recalcado que “este supuesto alto el fuego en el que siguen muriendo o resultando heridos más de cuatro niños y niñas cada día, no es un alto el fuego para la infancia. Los ataques contra la población civil no han cesado, simplemente han continuado con otro nombre. Mis compañeros me han contado que, en algunas zonas, los bombardeos aéreos parecen más intensos que nunca. La infancia no estará a salvo hasta que haya un alto el fuego permanente y definitivo, sin violaciones”, ha sostenido.

Ante este escenario, Save the Children ha instado a la comunidad internacional a actuar con rapidez para lograr “un alto el fuego permanente y definitivo que garantice una financiación flexible y sostenida para proteger a los niños y niñas y permitir que las familias regresen a sus hogares y reanuden sus vidas”.