La segunda jornada de conversaciones a tres bandas entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos ha comenzado este miércoles en Ginebra, en Suiza, dentro de los esfuerzos diplomáticos para cerrar un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa, iniciada hace casi cuatro años por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.
“En Ginebra, ha comenzado el segundo día de negociaciones trilaterales”, ha informado el jefe de la delegación ucraniana, Rustem Umerov. “Las consultas tiene lugar en grupos de trabajo por zonas dentro de las vías política y militar”, ha especificado en un mensaje publicado en sus redes sociales.
“Estamos trabajando para aclarar los parámetros y mecanismos de las decisiones discutidas ayer. Estamos centrados en un trabajo sustancial”, ha señalado. “Daremos información adicional sobre los resultados”, ha apuntado.
Fuentes de la delegación rusa han confirmado, en declaraciones a la agencia de noticias rusa Interfax, que las conversaciones “tienen lugar en formato trilateral y a puerta cerrada”. Los encuentros se celebran en el Hotel Intercontinental de Ginebra, igual que durante la ronda del martes.
Horas antes de la reanudación de los contactos, el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, subrayó el “avance significativo” logrado en las reuniones del martes. “El éxito del presidente (estadounidense, Donald) Trump al reunir a ambas partes de esta guerra ha supuesto un avance significativo”, ha ensalzado.
Con anterioridad, Umerov, secretario del Consejo Nacional de Defensa de Ucrania, había puesto en valor el “compromiso constructivo” de Washington tras unas conversaciones que se prolongaron más de cuatro horas y se centraron en “cuestiones prácticas” y “mecanismos para posibles soluciones”, mientras Moscú no ha ofrecido todavía una valoración sobre la primera jornada.
Hasta ahora se habían celebrado dos rondas de diálogo trilateral, ambas en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Aquellos contactos desembocaron en un acuerdo entre Moscú y Kiev para el intercambio de más de 300 prisioneros de guerra, el primero de este tipo en casi cinco meses, aunque sin señales de progresos en el terreno político hacia un pacto de paz.