Las autoridades de Corea del Sur han asegurado este miércoles que no se producirá una “pérdida de las capacidades defensivas” del país frente a Corea del Norte por el traslado de parte de los sistemas de defensa antiaérea de Estados Unidos hacia Oriente Próximo, en el contexto del avance de la guerra en Irán.
Un portavoz de la Presidencia surcoreana ha subrayado que, “dado el alto nivel militar y el gasto en defensa, además de los buenos ánimos de la tropas surcoreanas, no hay problema con la contención a pesar de que parte de los sistemas de las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK) hayan sido enviados a otra parte”.
Al mismo tiempo, ha evitado precisar si el movimiento de material incluye componentes del escudo antiaéreo Terminal de Defensa para Zonas de Alta Altitud (THAAD), el sofisticado sistema estadounidense de defensa antimisiles diseñado para interceptar proyectiles procedentes de Corea del Norte.
El portavoz ha recalcado que “no es apropiado que el Gobierno esté comentando sobre operaciones militares entre Corea y Estados Unidos”, según ha informado la agencia de noticias surcoreana Yonhap. En esta línea, ha señalado que ambas partes continúan “en contacto y coordinando sus acciones” con el fin de preservar una “postura de defensa combinada”.
“Corea del Sur y Estados Unidos contribuyen a la paz y la estabilidad en la península de Corea y en la región. Para lograr esto, los dos países seguirán tomando medidas coordinadas”, ha concluido, insistiendo en que la cooperación militar bilateral se mantiene intacta pese al desplazamiento de recursos a otros escenarios.