El ministro de Unificación de Corea del Sur, Chung Dong Young, ha defendido este miércoles la necesidad de volver a poner en marcha la zona de exclusión aérea en la frontera 'de facto' con Corea del Norte, tal y como contemplaban los fallidos acuerdos intercoreanos de 2018. Dichos compromisos quedaron en suspenso por decisión de Seúl hace algo menos de dos años, alegando entonces problemas de “confianza” y de estabilidad en la península coreana.
Con la llegada al poder de la Administración del presidente Lee Jae Myung, el Ejecutivo surcoreano apuesta por relanzar el acercamiento con Pyongyang y ha recuperado la propuesta de reinstaurar esta zona restringida para impedir el vuelo de drones y otros dispositivos similares en un radio de entre 10 y 15 kilómetros desde la Zona Desmilitarizada de Corea, que actúa como línea divisoria entre ambos países.
Chung ha dado a conocer esta iniciativa en una rueda de prensa en la que ha tratado la presencia de drones surcoreanos en el área limítrofe, un asunto que ha dicho lamentar y que ha derivado en un repunte de la tensión con Corea del Norte, que sostiene que estas incursiones suponen una violación de su soberanía.
“En cooperación con las autoridades militares, el Gobierno ha revisado este asunto y buscará restaurar el pacto militar, lo que incluye la zona de exclusión aérea”, ha manifestado, según informaciones recogidas por la agencia de noticias Yonhap.
El acuerdo de 2018 fue suscrito durante el mandato del expresidente Moon Jae In y perseguía un “cese de las hostilidades entre los dos Ejércitos en zonas de la frontera”, aunque finalmente tanto Pyongyang como Seúl optaron por suspenderlo.