Starmer admite un revés decepcionante tras perder un bastión histórico frente a Los Verdes

Starmer admite un revés histórico en Gorton y Denton tras la victoria verde, mientras conservadores y Reforma aumentan la presión sobre el laborismo.

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El primer ministro británico, Keir Starmer, sale de Downing Street camino de la Cámara de los Comunes. Europa Press/Contacto/Wiktor Szymanowicz

El primer ministro británico, Keir Starmer, sale de Downing Street camino de la Cámara de los Comunes. Europa Press/Contacto/Wiktor Szymanowicz

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El primer ministro británico, Keir Starmer, ha admitido este viernes que el resultado obtenido por el Partido Laborista en la elección parcial para el escaño de la circunscripción de Gorton y Denton, en el norte de Inglaterra, ha sido “muy decepcionante”. Este distrito, considerado tradicionalmente un bastión laborista, ha pasado a manos del Partido Verde, formación a la que el dirigente ha situado en el “extremo” del arco político.

“Es un resultado muy decepcionante. Los gobiernos en el poder suelen obtener resultados como ese a mitad de mandato, pero entiendo que los votantes estén frustrados. Están impacientes por un cambio”, ha valorado en declaraciones recogidas por el diario 'The Guardian'.

En la votación del jueves, el Partido Laborista se quedó relegado al tercer puesto en la contienda por este escaño, con el 25,4% de las papeletas, superado por el Partido Verde, que logró el 40,7%, y por la formación populista Reforma, que alcanzó el 28,7%. Los laboristas se dejaron alrededor del 25% de los sufragios en una circunscripción que había sido uno de sus grandes graneros de votos.

Starmer ha querido, no obstante, lanzar un mensaje de perseverancia, recordando que entró en la vida pública para “luchar por el cambio para aquellas personas que lo necesitan”, y ha citado el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud como ejemplo central de esa batalla. “Seguiré luchando por esas personas mientras tenga aliento en mi cuerpo”, ha indicado.

Al mismo tiempo, ha reiterado que continuará plantando cara a “los extremos políticos de la derecha y la izquierda”, recalcando que se trata de partidos que “quieren dividir al país”.

En este contexto, el primer ministro ha vuelto a presentar al Partido Laborista como “el único partido que puede unir al país y sus comunidades”. “Nos alinearemos juntos en esa lucha contra los extremos de la izquierda y la derecha”, ha señalado, tras la pérdida del escaño del área de Mánchester en favor de la candidata 'verde', Hannah Spencer, que se convierte así en la quinta diputada del Partido Verde en la Cámara de los Comunes.

La nueva parlamentaria 'verde' ha reivindicado este viernes su trayectoria como trabajadora manual, recordando su oficio de fontanera y subrayando que en las últimas semanas ha obtenido también el título de yesera. “Incluso en medio del caos, incluso bajo presión, consigo hacer las cosas. No soy diferente a ninguna de las personas que hay aquí, en esta circunscripción”, ha afirmado, poniendo el acento en su perfil laboral.

En unos comicios atravesados por tensiones raciales, Spencer ha asegurado que la circunscripción lanza “un mensaje muy claro” contra el “odio”. “Hemos rechazado el odio y hemos abrazado la política de la esperanza, no una esperanza ciega, sino una esperanza basada en un plan ambicioso pero muy factible para transformar nuestro país a mejor”, ha remarcado.

Por su parte, el líder del Partido Verde, Zack Polanski, ha definido el triunfo en este distrito como una “victoria sísmica”, al tratarse de una circunscripción que los laboristas no perdían desde 1931. “El dominio electoral del Partido Laborista ha llegado a su fin. Ya no hay zonas prohibidas para el Partido Verde”, ha proclamado.

Presión de los conservadores y críticas a Starmer

Mientras tanto, la líder del Partido Conservador y jefa de la oposición, Kemi Badenoch, ha endurecido su discurso contra Starmer y ha reclamado abiertamente su dimisión tras el varapalo sufrido en Gorton y Denton. A su entender, este resultado demuestra que la etapa del dirigente laborista como primer ministro “está acabado” y que es un “mero rehén” del Partido Laborista, “que no decide quien puede ser su reemplazo”. “Está en la oficina pero no tiene el poder, si tiene integridad debería irse”, ha sentenciado.

Badenoch ha responsabilizado además al Partido Laborista de “crear el monstruo” de un supuesto bloque musulmán y de hacer política a partir de las diferencias culturales, algo que, ha dicho, “le acabó mordiendo ayer”.

“Nuestro país no está roto, pero estas elecciones evidencian que laboristas, Reforma y 'verdes' están tratando por todos los medios de romperlo”, ha insistido, en una cita electoral en la que los conservadores apenas han obtenido un 1,9% de los votos, lastrados por el avance de Reforma, la formación liderada por Nigel Farage.