El Ejecutivo suizo comunicó este miércoles que ha procedido al cierre de su Embajada en Teherán por razones de seguridad, aunque subrayó que “mantendrá abierta una línea de comunicación” entre Estados Unidos --cuyos intereses representa en el país-- e Irán, en pleno recrudecimiento de la tensión en Oriente Próximo tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
“A la vista de la guerra en Oriente Próximo y el creciente riesgo de seguridad, el Ministerio de Exteriores ha decidido cerrar temporalmente la Embajada suiza en Teherán”, señaló el departamento en una nota oficial, en la que precisó que el embajador, Olivier Bangerter, y cinco miembros de la misión diplomática abandonaron este miércoles Irán por vía terrestre y “se encuentran a salvo fuera del país”.
El Gobierno detalló que estos diplomáticos “volverán a Teherán en cuanto que la situación lo permita” y remarcó que “como parte de sus buenos oficios, Suiza seguirá manteniendo abierta una línea de comunicación entre Estados Unidos e Irán, en consultas con ambos países”.
Según explicó el Ministerio, “debido a los ataques por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques de Irán contra varios países de Oriente Próximo, la seguridad del personal de la Embajada suiza en Teherán ya no puede ser garantizada”, recordando además que otros cuatro empleados de la legación ya habían salido de Irán el pasado 3 de marzo.
“Tanto Estados Unidos como Irán fueron informados sobre el cierre temporal de la Embajada y la salida del personal suizo”, recalcó el ministerio, que insistió en que “Suiza seguirá siendo un canal de comunicación disponible que las partes consideran útil”. Asimismo, matizó que la representación de los intereses de Washington en Irán “puede ser llevada a cabo al margen de la ubicación geográfica”.
La operación militar de Estados Unidos e Israel, lanzada por sorpresa en plena negociación entre Washington y Teherán para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear, ha causado hasta ahora más de 1.200 fallecidos en Irán, de acuerdo con las cifras difundidas por las autoridades iraníes.
Entre las víctimas mortales se encuentra el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, además de varios ministros y altos mandos de las Fuerzas Armadas de Irán. Como respuesta, Teherán ha disparado misiles y ha utilizado drones contra Israel y contra objetivos vinculados a Estados Unidos en distintos países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.