Togo arresta y entrega a Burkina Faso al expresidente de transición Paul-Henri Sandaogo Damiba

Togo detiene a Paul-Henri Sandaogo Damiba y lo entrega a Burkina Faso, que le acusa de complots golpistas y desestabilización contra la junta de Traoré.

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El teniente coronel Paul Henri Sandaogo Damiba, líder de la junta y presidente de Burkina Faso XINHUA / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

El teniente coronel Paul Henri Sandaogo Damiba, líder de la junta y presidente de Burkina Faso XINHUA / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

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El Gobierno de Togo informó este martes de la detención del expresidente de transición de Burkina Faso, Paul-Henri Sandaogo Damiba, y de su entrega a las autoridades burkinesas. Sobre Damiba pesaba una orden de extradición emitida el 12 de enero por Uagadugú, donde se le acusa de estar implicado en varios intentos de golpe de Estado, incluido el último complot contra la junta militar encabezada por Ibrahim Traoré.

En una nota oficial, el Ministerio de Justicia de Togo explicó que el 12 de enero recibió de Burkina Faso una solicitud formal de extradición basada en cargos de “malversación, enriquecimiento ilícito, corrupción, incitación a la comisión de delitos y crímenes, receptación agravada de bienes y blanqueo”. Tras revisar la conformidad legal de la petición, las autoridades togolesas procedieron al arresto de Damiba el 16 de enero.

El comunicado precisa que, una vez detenido, Damiba fue puesto a disposición de las autoridades competentes y extraditado a Burkina Faso al día siguiente. Hasta el momento, el Gobierno burkinés no ha emitido ninguna declaración pública ni ha confirmado oficialmente la llegada del exdirigente a su territorio.

Damiba asumió la jefatura del Estado como presidente interino de Burkina Faso entre el 31 de enero y el 30 de septiembre de 2022, tras liderar el golpe de Estado que derrocó al presidente electo Roch Marc Christian Kaboré. Su mandato fue breve, ya que fue desalojado del poder en una nueva asonada militar, esta vez dirigida por el actual hombre fuerte del país, Ibrahim Traoré.

A comienzos de enero, las autoridades de Burkina Faso anunciaron haber frustrado un supuesto “intento de desestabilización” que contemplaba el asesinato de altos responsables del Estado, entre ellos el propio Traoré. En ese contexto, señalaron directamente a Damiba como cerebro de este plan en el país africano.

El ministro de Seguridad de Burkina Faso, Mahamadou Sana, aseguró que las fuerzas del orden “han desarticulado por enésima vez” un “intento de desestabilización”. Detalló que, tras el eventual asesinato de Traoré, se habría producido “una intervención militar terrestre por parte de fuerzas exteriores” no identificadas, y apuntó a Damiba como “actor principal” del complot, atribuyéndole la responsabilidad de “concebir y planificar las acciones, buscar y movilizar fondos y reclutar a poblaciones civiles y militares”.

La junta militar instalada en Burkina Faso tras el golpe de septiembre de 2022 ya había comunicado en abril de 2025 la neutralización de un “gran complot” destinado a “sembrar el caos total”. Entonces, señaló que los supuestos organizadores se encontraban en Costa de Marfil, en línea con las acusaciones recurrentes de Uagadugú contra este país vecino por ofrecer refugio a opositores y disidentes burkineses.

En paralelo, las autoridades de Burkina Faso han ido rompiendo lazos con su antiguo socio estratégico, Francia, al tiempo que estrechaban sus vínculos con Rusia. Además, el país ha sellado una alianza con las juntas militares de Níger y Malí para constituir la Alianza de Estados del Sahel (AES), con el objetivo declarado de reforzar la cooperación en materia de seguridad frente a la oleada de atentados yihadistas que golpea la región desde hace años.