Al menos tres civiles israelíes han resultado heridos este jueves tras el impacto de un dron en el kibutz de Rosh Hanikra, muy próximo a la frontera con Líbano, y que habría sido lanzado por el partido‑milicia chií Hezbolá desde territorio libanés.
El Centro Médico de Galilea ha indicado que “tres personas heridas por el ataque de un dron con explosivos en Rosh Hanikra han llegado al centro, una en estado leve y dos en estado grave”, según ha recogido la emisora pública israelí, Kan.
El Ejército israelí ha confirmado el ataque y ha señalado que “varios ciudadanos israelíes han resultado heridos y han sido evacuados para recibir tratamiento médico en un hospital”, sin ofrecer un balance concreto de víctimas. “Esto supone una flagrante violación de los entendimientos de alto el fuego por parte de Hezbolá”, ha zanjado.
Poco antes de este ataque con dron, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habían llevado a cabo una nueva serie de bombardeos contra “infraestructura de Hezbolá” en “múltiples zonas en el sur de Líbano”.
Delegaciones de Líbano e Israel tienen previsto reunirse este jueves y viernes, 14 y 15 de mayo, en Washington, en el que será el tercer encuentro desde la reanudación de las hostilidades entre el Ejército israelí y el partido‑milicia chií libanés Hezbolá el pasado 2 de marzo, pocos días después de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán y tras el alto el fuego acordado el 16 de abril.
Desde el 2 de marzo, los ataques israelíes en territorio libanés han causado la muerte de cerca de 2.900 personas y han dejado más de 8.800 heridos, según el último recuento difundido el miércoles por la Unidad de gestión del riesgo de desastres, dependiente del Consejo de Ministros libanés. Estas cifras, que incluyen 108 trabajadores sanitarios fallecidos, continúan aumentando a pesar del alto el fuego, debido a los bombardeos diarios de las fuerzas israelíes.