Al menos tres personas han perdido la vida este lunes en una nueva serie de bombardeos llevados a cabo por el Ejército de Israel en el sur de Líbano, pese al alto el fuego vigente desde mediados de abril, un periodo marcado por la continuidad de los ataques israelíes y el uso de drones por parte del partido-milicia chií Hezbolá.
De acuerdo con la información difundida por la agencia estatal libanesa de noticias NNA, al menos dos personas han fallecido y otras cinco han resultado heridas en un ataque aéreo contra la localidad de Abba. Además, otra persona ha muerto en un bombardeo dirigido contra un vehículo en Haris, sin que, por el momento, el Ejército israelí haya ofrecido una versión oficial sobre estos incidentes.
Al mismo tiempo, el portavoz en árabe de las Fuerzas Armadas israelíes, Avichai Adrai, ha anunciado nuevas órdenes de evacuación para cerca de una decena de localidades libanesas —Al Rihan, Jarjua, Kafr Remane, Al Numairiyá, Arab Salim, Jmaijmé, Mashghara, Qlayaa y Haruf— ante la previsión de nuevos bombardeos en esas áreas.
“A la luz de las violaciones del acuerdo del alto el fuego por parte del partido terrorista Hezbolá, el Ejército se ve obligado a actuar contra él con fuerza”, ha manifestado en redes sociales. “Por su seguridad, deben evacuar sus hogares de inmediato y alejarse de las aldeas y localidades a una distancia no menor a mil metros”, ha añadido, antes de subrayar que “todo aquel que se encuentre cerca de elementos de Hezbolá, sus instalaciones y sus medios de combate, pone en peligro su vida”.
Las últimas hostilidades a gran escala comenzaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. A partir de entonces, las fuerzas israelíes pusieron en marcha una nueva ofensiva de gran envergadura y una invasión terrestre de Líbano, que ha dejado más de 2.700 muertos.
Antes de esta escalada, ambas partes habían acordado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de enfrentamientos vinculados a los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde entonces Israel ha seguido ejecutando bombardeos de forma recurrente sobre territorio libanés y manteniendo tropas desplegadas en varios puntos, alegando que sus operaciones se dirigen contra Hezbolá, mientras Beirut y el propio grupo denuncian estas acciones.