Trump asegura en China que la relación con Pekín será “mejor que nunca”

El presidente estadounidense arranca su cumbre con Xi Jinping con un mensaje conciliador tras años de tensión comercial, tecnológica y geopolítica

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Archivo - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a su homólogo en China, Xi Jinping

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Donald Trump ha comenzado su visita oficial a China con un mensaje muy distinto al tono que durante años marcó buena parte de la relación entre Washington y Pekín. En el inicio de su cumbre con Xi Jinping, el presidente estadounidense aseguró que la relación bilateral será “mejor que nunca”, en un gesto de claro optimismo diplomático en uno de los encuentros más sensibles del calendario internacional.

La reunión entre ambos líderes llega en un momento especialmente delicado para las dos mayores potencias del planeta. Las tensiones comerciales siguen vivas, Taiwán continúa siendo uno de los puntos más explosivos de la agenda bilateral y la guerra con Irán ha añadido un nuevo frente geopolítico que también ha entrado en la conversación.

Pese a ese contexto, la apertura del encuentro ha estado marcada por mensajes públicos de tono positivo y una voluntad visible de rebajar la confrontación.

Un cambio de tono tras años de tensión

Durante años, la relación entre Estados Unidos y China ha estado marcada por disputas arancelarias, restricciones tecnológicas, controles sobre exportaciones estratégicas y un deterioro político progresivo.

Trump convirtió el pulso comercial con China en uno de los ejes de su política exterior en anteriores etapas, con sucesivas rondas de aranceles y una retórica abiertamente confrontativa. Por eso, el mensaje lanzado ahora en Pekín representa un giro significativo, al menos en el plano del discurso público.

Entre los asuntos centrales de este encuentro figuran la extensión de la actual tregua comercial, el acceso de empresas estadounidenses al mercado chino y la situación de materiales estratégicos como las tierras raras, fundamentales para sectores tecnológicos y de defensa.

También está sobre la mesa la presión estadounidense para que China desempeñe algún papel en la crisis vinculada a Irán. El encuentro cuenta además con un fuerte componente económico y empresarial. Trump ha viajado acompañado por importantes ejecutivos estadounidenses, reflejo del peso comercial de la relación bilateral.

China llega con una posición reforzada

Uno de los elementos que explican el tono del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping es la posición relativa con la que los países que ambos representan llegan a esta cumbre. China mantiene capacidad de presión en sectores clave de suministro industrial y tecnológico, especialmente a través del control de minerales estratégicos.

Estados Unidos, por su parte, busca avances comerciales, estabilidad política y resultados diplomáticos en varios frentes simultáneos. Ese equilibrio hace que el encuentro tenga un valor estratégico mucho mayor que el puramente simbólico.