El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este domingo una seria advertencia: aplicará aranceles del 50% a las importaciones procedentes de cualquier país que colabore con Irán mediante el envío de material militar, señalando de forma directa a China como posible destinataria de estas sanciones.
En una entrevista concedida a la cadena Fox News, Trump ha comentado que ha recibido informes sobre un supuesto apoyo militar chino a Teherán. “He oído noticias, aunque no siempre me creo las noticias, que dicen que China da lanzamisiles antiaéreos de hombro. No sé si es exacto. Dudo que hicieran eso. Quizás lo hicieron al principio”, ha señalado, mostrando sus reservas sobre la veracidad de esos datos.
El mandatario ha insistido en que la respuesta de Washington sería inmediata si se demuestra esa ayuda militar. “Si sorprendemos a cualquier país, incluido China, proporcionando material militar a Irán, tendrán un arancel del 50%”, ha reiterado, dejando claro que la amenaza se extiende a cualquier Estado que abastezca de armas a la República Islámica.
Trump ha aprovechado además para plantear una alternativa en materia energética a Pekín, ofreciendo el crudo estadounidense como sustituto del iraní o del venezolano. “En lo que respecta a China, China puede enviarnos sus barcos. China puede enviar sus barcos a Venezuela... Tenemos mucha sobreproducción y probablemente se lo venderíamos incluso por menos dinero”, ha apuntado, aludiendo al excedente de petróleo de Estados Unidos.
Pese a la dureza de su mensaje, Trump ha remarcado que mantiene un trato fluido con el presidente chino, Xi Jinping. Según ha explicado, tiene “una relación muy buena” con el dirigente asiático y ha asegurado que “trabajamos muy bien juntos”, defendiendo que la política de su Administración hacia Pekín ha sido “duros, pero justos”.
En este contexto, ha recordado los gravámenes impuestos a los automóviles fabricados en China, y ha sostenido que, de no haber actuado, Estados Unidos se habría visto en una situación similar a la europea, donde, según su visión, las marcas chinas están ganando terreno a fabricantes tradicionales. A su juicio, en Europa “están destruyendo Europa porque se llevan gran parte del negocio de Mercedes, BMW,...”.
Las declaraciones de Trump se producen después de que la cadena estadounidense CNN informara el sábado, citando fuentes de inteligencia, de que China estaría preparando el envío a Irán de un nuevo sistema de defensa antiaérea que podría estar operativo en pocas semanas. De acuerdo con esas fuentes, el traslado del armamento se llevaría a cabo mediante terceros países con el fin de dificultar que Washington rastreara el origen real del material.
Según esos informes, se trataría de sistemas de misiles antiaéreos portátiles, conocidos como MANPAD, diseñados para ser utilizados desde el hombro y especialmente eficaces en conflictos asimétricos frente a aeronaves estadounidenses que vuelen a baja altitud.
Las autoridades chinas han rechazado tajantemente estas acusaciones. “China no ha proporcionado jamás armamento a ninguna de las partes en conflicto. LA información en cuestión no es cierta”, ha afirmado un portavoz de la Embajada china en Washington, en declaraciones recogidas por la CNN, negando cualquier envío de armas a Irán.
El trasfondo de estas sospechas se remonta al pasado 3 de abril, cuando un caza estadounidense F-15 fue derribado sobre territorio iraní mediante un misil portátil de guía térmica. Teherán aseguró entonces que había empleado un “nuevo” sistema antiaéreo, sin ofrecer más detalles sobre su procedencia o características, lo que ha alimentado las especulaciones sobre una posible asistencia exterior.