El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha atribuido este viernes las dificultades políticas que atraviesa el primer ministro británico, Keir Starmer, a su gestión de la inmigración y de la política energética, al considerar que no está sacando partido a los recursos petrolíferos del Mar del Norte.
El dirigente republicano ha declarado ante los medios a bordo del Air Force One que el petróleo del Mar del Norte "tiene un valor tremendo". "Compran gran parte de su petróleo a Noruega, que lo obtiene del Mar del Norte. No es una zona tan buena como Escocia, así que están pagando una fortuna a Noruega por el petróleo que extraen del Mar del Norte", ha reiterado, criticando así la dependencia británica del crudo noruego.
Trump ha insistido en que Starmer debería "empezar a perforar" en lugar de seguir promoviendo "molinos de viento por todas partes que están causando estragos". "Es la forma de energía más cara; matan a los pájaros, son antiestéticos, están arruinando el paisaje", ha defendido, cargando contra la expansión de la energía eólica en el Reino Unido.
En esta línea, ha descrito el Mar del Norte como "uno de los yacimientos petrolíferos más importantes del mundo". "Las compañías petroleras me llaman todos los días y me piden que por favor quieren ir (allí)", ha asegurado, antes de añadir que Starmer "no lo permite", en referencia a las restricciones a nuevas explotaciones.
Interrogado sobre si, a su juicio, el primer ministro debería dimitir tras la crisis interna abierta en el Partido Laborista después de las elecciones locales en Reino Unido, el inquilino de la Casa Blanca se ha limitado a calificarle como "buen hombre", evitando pronunciarse directamente sobre su continuidad. "Pero no me gustó cuando dijo: 'Enviaremos barcos en cuanto termine la guerra'", ha argüido, aludiendo a su negativa a implicarse en una misión para asegurar la navegación en el estrecho de Ormuz en el contexto del conflicto con Irán.