El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado este jueves la necesidad de impulsar un acuerdo “nuevo, mejorado y modernizado” que “pueda perdurar en el futuro” para recortar los arsenales nucleares una vez expire el tratado Nuevo START, suscrito en su día por Washington y Moscú.
“En lugar de extender el Nuevo START, un acuerdo mal negociado por Estados Unidos que, además de todo lo demás, ha sido gravemente violado, deberíamos poner a nuestros expertos nucleares a trabajar en un tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda perdurar en el futuro”, ha señalado en un mensaje difundido en redes sociales.
El exmandatario ha aprovechado además para recalcar que “Estados Unidos es el país más poderoso del mundo”. “Reconstruí completamente sus Fuerzas Armadas durante mi primer mandato, incluyendo armas nucleares nuevas y muchas reacondicionadas”, ha afirmado.
En la misma línea, ha rememorado que la Fuerza Espacial se constituyó como rama militar independiente dentro de las Fuerzas Armadas mientras estuvo en la Casa Blanca y ha sostenido que Washington incorporó a su arsenal “acorazados 100 veces más potentes que los que surcaron los mares durante la Segunda Guerra Mundial”.
El Gobierno estadounidense ha subrayado este jueves que la Administración de Donald Trump pretende “mantener límites” a los arsenales nucleares tras la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START, al tiempo que ha reiterado su intención de que China se incorpore a unas “conversaciones de control de armas”.
Fuentes del Departamento de Estado han indicado a Europa Press que “Trump ha hablado en repetidas ocasiones sobre abordar la amenaza que suponen para el mundo las armas nucleares”, antes de recalcar que el ocupante de la Casa Blanca “ha indicado que quiere mantener límites a las armas nucleares”.
El tratado fue firmado en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, y entró en vigor en febrero de 2011, una vez ratificado por ambos países. No obstante, el presidente ruso, Vladimir Putin, comunicó la suspensión de la participación de Rusia en febrero de 2023, en pleno contexto de la invasión de Ucrania, sin que hasta la fecha se haya alcanzado un acuerdo para su renovación.