El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este miércoles una seria advertencia al primer ministro británico, Keir Starmer: recurrirá al atolón Diego García, la mayor isla del archipiélago de Chagos, como plataforma para un eventual ataque contra Irán si Teherán no alcanza un acuerdo con Washington sobre su programa nuclear.
“Nuestra relación con Reino Unido es fuerte y poderosa, y lo ha sido durante muchos años, pero el primer ministro Starmer está perdiendo el control de esta importante isla por las reclamaciones de entidades nunca antes conocidas”, ha expresado en redes sociales.
El dirigente republicano ha insistido en que, si Irán no sella un pacto con Estados Unidos sobre su desarrollo nuclear, se verá forzado a emplear Diego García, en aguas del Índico, junto con el aeródromo de Fairford para “erradicar un posible ataque de un régimen altamente inestable y peligroso”.
Trump ha subrayado además que “los arrendamientos no son buenos” y que Starmer “está cometiendo un gran error”. “Esta tierra no le debe ser arrebatada a Reino Unido y si se permite que lo sea, será una plaga para nuestro gran aliado”, ha añadido, reiterando que el entendimiento sobre Chagos se apoya en reclamaciones “de naturaleza ficticia”.
Estas declaraciones llegan pocas horas después de que el Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, respaldara el acuerdo alcanzado entre Reino Unido y Mauricio para devolver al país africano la soberanía del archipiélago de Chagos, y reafirmara su intención de “concluir un acuerdo bilateral” con Londres que permita “garantizar el uso continuo de instalaciones militares y otras infraestructuras” en esta estratégica región.
Starmer ya afirmó hace un mes que las objeciones de Trump al pacto tenían como “propósito expreso” aumentar la “presión” sobre él con el fin de forzar un giro en la postura británica respecto a Groenlandia. “Quiere que yo ceda en mi postura y no voy a hacerlo”, resaltó entonces el primer ministro.
El acuerdo entre Mauricio y Reino Unido se firmó en octubre de 2024, varios años después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminara que Londres debía poner fin “lo más rápidamente posible su administración de Chagos, del que fue expulsada toda la población tras la colonización del archipiélago por parte de los británicos.
El texto pactado prevé que Mauricio recupere la soberanía sobre el archipiélago, incluida Diego García, mientras ambas partes se comprometen a asegurar el funcionamiento a largo plazo de la base militar allí instalada, gestionada de forma conjunta por Londres y Washington, durante un periodo inicial de 99 años.