El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado a todas las agencias del Gobierno federal que suspendan el uso del modelo de Inteligencia Artificial desarrollado por Anthropic, después de que los responsables de la compañía rechazaran relajar ciertas limitaciones e incorporar en sus contratos posibles usos de la herramienta vinculados a la “vigilancia doméstica masiva” o al desarrollo de “armas totalmente autónomas”.
“No los necesitamos, no los queremos, y no haremos negocios con ellos de nuevo. Habrá un período de eliminación gradual de seis meses para agencias como el Departamento de Guerra que utilizan los productos de Anthropic en varios niveles”, ha afirmado el dirigente republicano en sus perfiles en redes sociales, al anunciar la decisión.
Trump ha emplazado además a Anthropic a colaborar con las autoridades federales en la aplicación de la orden, advirtiendo de que, en caso contrario, la Administración recurrirá a “todo su poder” para garantizar su cumplimiento, con “graves consecuencias a nivel civil o penal” si la empresa intenta obstaculizarla.
En su mensaje, el mandatario ha cargado duramente contra la compañía tecnológica al señalar que “los locos de la izquierda en Anthropic han cometido un error desastroso al tratar de forzar al Departamento de Guerra y obligarlo a obedecer sus términos de servicio en lugar de nuestra Constitución. Su egoísmo pone en riesgo vidas estadounidenses, a nuestras tropas y también nuestra Seguridad Nacional”.
Choque entre el Pentágono y Anthropic por los límites de uso de la IA
La orden de Trump llega tras el enfrentamiento entre el Departamento de Defensa y Anthropic por las condiciones de uso de su modelo de IA, conocido como Claude. El consejero delegado de la firma, Dario Amodei, se negó a aceptar las exigencias del Pentágono sobre la eliminación de ciertas salvaguardas, alegando que preferirían renunciar a colaborar con el Departamento de Guerra antes que permitir aplicaciones de su tecnología que puedan “socavar, en lugar de defender, los valores democráticos”.
“Apoyamos el uso de la IA para misiones de Inteligencia extranjera y contrainteligencia, pero utilizar estos sistemas para vigilancia doméstica masiva es incompatible con los valores democráticos”, explicó en un comunicado, en el que advirtió de que este tipo de prácticas supondría un “riesgo grave” para las “libertades fundamentales”.
Amodei recalcó también que la empresa no está dispuesta a ofrecer un producto que pueda poner en peligro “a combatientes y civiles estadounidenses”. “Hemos ofrecido trabajar directamente con el Departamento de Guerra en I+D para mejorar la fiabilidad de estos sistemas, pero no han aceptado esta oferta”, añadió el directivo al detallar las propuestas de cooperación planteadas por Anthropic.
Según el responsable de la tecnológica, “el Departamento de Guerra ha declarado que solo contratará a empresas de IA que accedan a 'cualquier uso legal' (de estas herramientas) y eliminarán las salvaguardas en los casos mencionados anteriormente”, lo que, a su juicio, choca con los principios que la compañía dice defender en el desarrollo de sus modelos.
Por su parte, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, sostuvo en redes sociales que el Departamento no tiene intención de llevar a cabo “vigilancia doméstica masiva o desplegar armas autónomas”, aunque defendió que deberían levantarse las restricciones actuales para que el Gobierno pueda recurrir a esta tecnología para cualquier “fin lícito”.