Las autoridades de Ucrania y Rusia han informado este miércoles de la interceptación de más de un centenar de drones dirigidos contra sus respectivos territorios durante la última noche, en el contexto de una nueva oleada de ataques vinculada a la invasión rusa iniciada a finales de febrero de 2022.
La Fuerza Aérea ucraniana ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales que las fuerzas rusas lanzaron 129 aeronaves no tripuladas contra el país. Según sus datos, 112 de estos drones habrían sido abatidos, mientras que 15 lograron alcanzar “ocho ubicaciones” que no han sido concretadas.
“El ataque sigue en marcha, dado que hay numerosos drones enemigos en el espacio aéreo. Sigan las normas de seguridad”, ha avisado la Fuerza Aérea, poco después de confirmarse la muerte de al menos tres personas --un padre, un bebé y un niño de dos años-- en un ataque ruso contra Járkov, en el noreste de Ucrania.
Al mismo tiempo, el Gobierno ruso ha asegurado que sus sistemas de defensa aérea destruyeron 108 drones lanzados por el Ejército ucraniano, entre ellos 49 sobre la región de Volgogrado y 29 sobre la región de Rostov, sin ofrecer detalles sobre posibles víctimas o daños materiales.
El Ministerio de Defensa ruso ha precisado en una nota que también fueron derribados siete drones en Saratov y en el mar Negro, respectivamente, además de tres en Astracán, dos en Briansk, Kalmukia y Tartaristán, y uno en Bélgorod, Vorónezh, Kursk, Tula, Osetia del Norte, el mar de Azov y la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014.