La segunda jornada de la ronda de negociaciones trilateral en Ginebra entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos concluyó este miércoles sin avances visibles hacia un acuerdo de paz, tras apenas dos horas de conversaciones.
A la salida del encuentro, el jefe de la delegación rusa, Vladimir Medinski, explicó que las discusiones fueron complejas pero se desarrollaron en un clima profesional, y expresó su confianza en que pueda celebrarse pronto una nueva serie de contactos, según informó la agencia Interfax.
“Las negociaciones duraron dos días: un encuentro muy largo ayer en varios formatos y varias horas en el día de hoy”, ha subrayado, aludiendo a que la sesión de este miércoles en el Hotel Intercontinental se limitó finalmente a dos horas.
De esta segunda ronda habría salido el compromiso de mantener el diálogo en fechas próximas, aunque por ahora no se ha concretado el calendario para que Rusia, Ucrania y Estados Unidos vuelvan a reunirse, apuntan fuentes citadas por la misma agencia rusa, que añade que la delegación del Kremlin tiene previsto regresar a Moscú este mismo miércoles.
Poco después de concluir la cita, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó ante los medios que sí se han registrado avances en el ámbito militar, en particular sobre el mecanismo para supervisar el alto el fuego, pero que en los asuntos políticos y territoriales las posturas de Kiev y Moscú siguen alejadas.
“En principio, los militares entienden cómo supervisar el alto el fuego y el cese de la guerra, si existe voluntad política para ello. Allí acordaron casi todo. La supervisión definitivamente contará con la participación de la parte estadounidense. Creo que esta es una señal constructiva”, ha detallado el líder ucraniano en unas declaraciones recogidas por la agencia Ukrinform.
Aunque ha destacado progresos en “la dirección militar”, Zelenski ha remarcado que cuestiones especialmente delicadas, como las posibles cesiones territoriales o el futuro control de la central nuclear de Zaporiyia, continúan sin resolverse. “Hubo diálogo en la dirección política y hemos acordado avanzar, estamos de acuerdo en continuar”, ha añadido, si bien ha admitido que en el terreno político no se han producido avances equiparables a los del plano militar.
Antes de esta segunda jornada, el presidente ucraniano había acusado a Rusia de entorpecer las negociaciones trilaterales en Ginebra, al señalar que la primera sesión de esta nueva fase de contactos, que se prolongó casi seis horas, fue “realmente difícil”.
“Las reuniones de ayer fueron realmente difíciles, y podemos afirmar que Rusia está intentando prolongar las negociaciones que ya podrían haber llegado a la etapa final”, denunció en un mensaje en redes sociales, en el que detalla que las delegaciones trataron tanto “cuestiones militares” como “político-militares”.
Las conversaciones, ha reiterado Zelenski, deben ser “productivas y aumentar las posibilidades de soluciones pacíficas”, insistiendo en que esa es la “tarea clara” que ha encomendado a la delegación ucraniana.