Un año y medio de cárcel para el exdirector de Inteligencia de Corea del Sur por falso testimonio

El exdirector del NIS Cho Tae Yong es condenado a un año y medio de cárcel en Corea del Sur por falso testimonio y falsificación de documentos públicos.

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Imagen de archivo de la Policía de Corea del Sur. Europa Press/Contacto/Kim Jae-Hwan
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Un tribunal surcoreano ha impuesto este jueves una pena de un año y medio de prisión al exdirector del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS), Cho Tae Yong, al considerarle culpable de haber prestado un testimonio falso en el marco de la investigación sobre la controvertida ley marcial proclamada en diciembre de 2024 por el entonces presidente Yoon Suk Yeol, una decisión que le costó el cargo y le supuso una condena a cadena perpetua.

La corte ha concluido que Cho mintió durante una vista ante el Tribunal Constitucional, donde declaró que no había recibido ningún tipo de documento remitido por Yoon en relación con aquella jornada crítica en la que las Fuerzas Armadas fueron desplegadas en diversos puntos del país.

El exresponsable del NIS ha sido igualmente sentenciado por falsificación de documentos públicos y por presentarlos como pruebas válidas, de acuerdo con la agencia de noticias Yonhap. Pese a ello, la pena fijada queda muy por debajo de los siete años de cárcel que había reclamado en un inicio la Fiscalía surcoreana.

El fiscal especial Cho Eun Suk había sostenido además que Cho habría "haber estado al tanto de un plan para movilizar tropas y rodear la Asamblea Nacional con la intención de detener a los diputados presentes", a pesar de que la legislación surcoreana obliga al director del NIS a proporcionar información sobre cualquier hecho con impacto relevante en la seguridad nacional.

Dichos informes deben ser entregados al presidente y a la Comisión de Inteligencia del Parlamento sin "dilación alguna". Sin embargo, el tribunal no ha encontrado pruebas concluyentes sobre este extremo y ha considerado posible que el entonces máximo responsable de la Inteligencia no otorgara credibilidad a parte de los avisos que apuntaban a ese eventual despliegue militar.

Aun así, la Fiscalía ha reiterado que el acusado "realizó declaraciones falsas y redactó documentos públicos falsos para rebajar su propia responsabilidad" en los acontecimientos investigados.