Un diplomático belga será juzgado por su implicación en el asesinato de Patrice Lumumba

Un juez en Bruselas envía a juicio al diplomático belga Étienne Davignon, de 93 años, por crímenes de guerra ligados al asesinato de Patrice Lumumba.

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El ex primer ministro congoleño Patrice Lumumba Europa Press/Contacto/Belga

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Un juez de instrucción en Bruselas ha resuelto este martes enviar ante un tribunal penal el expediente del diplomático belga Étienne Davignon, de 93 años, acusado de “crímenes de guerra” por su presunta participación en el asesinato del ex primer ministro congoleño Patrice Lumumba el 17 de enero de 1961.

La Fiscalía belga imputa a Davignon, antiguo comisario europeo de Asuntos Industriales, la detención y el traslado ilegales de un prisionero de guerra, privándole de su derecho a un juicio justo y sometiéndole a tratos humillantes y degradantes.

Davignon, que en aquel momento era un joven diplomático en prácticas, es el único superviviente de los diez ciudadanos belgas señalados en la denuncia por el asesinato de Lumumba, según ha informado la radiotelevisión pública belga RTBF.

Lumumba fue designado primer ministro de la República Democrática del Congo tras la victoria del Movimiento Nacional Congolés (MNC) en las primeras elecciones celebradas después de que Bélgica reconociera la independencia del país el 30 de junio de 1960, aunque fue destituido en septiembre por el presidente Joseph Kasa Vubu.

Tras el golpe de Estado del coronel Joseph Désiré Mobutu el 14 de septiembre de 1960, quedó bajo arresto domiciliario, custodiado por Naciones Unidas, pero consiguió huir en noviembre hacia Stanleyville, actualmente Kisangani, donde se habían concentrado sus seguidores.

El dirigente, convertido en símbolo de la lucha anticolonial, fue capturado durante el trayecto y encarcelado a comienzos de diciembre junto a dos colaboradores en el campamento militar de Thysville, hoy Mbanza-Ngungu, después de que la ONU rechazara ofrecerle protección.

Poco tiempo después, tanto Lumumba como sus compañeros fueron trasladados en avión a Elisabethville, capital de la Katanga secesionista, donde fueron golpeados y brutalmente apaleados en varias ocasiones por mercenarios o agentes belgas y, posteriormente, ejecutados por fusilamiento.

El cadáver del líder congoleño fue desmembrado y disuelto en ácido, aunque un oficial le arrancó antes varios dientes. Su asesinato tuvo lugar en plena crisis política, tras la secesión de la provincia de Katanga (este) con el respaldo de Bélgica, interesada en sus recursos minerales, lo que llevó a Lumumba a buscar apoyo en la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría.