El emirato de Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos, ha comunicado este lunes la aparición de un "gran incendio" en su complejo de infraestructuras petroleras, incidente que atribuye al impacto de un dron procedente de Irán.
"Se ha producido un gran incendio en la Zona Industrial Petrolera de Fuyaira (FOIZ, por sus siglas en inglés) tras ser alcanzada por un dron lanzado desde Irán", ha anunciado la oficina de prensa del Gobierno de Fuyaira en un comunicado.
Según han explicado las autoridades del emirato, los equipos de Defensa Civil se han desplazado al lugar y han actuado "de inmediato" frente al suceso y "continúan sus esfuerzos para contener el fuego". Asimismo, "las autoridades instan a la población a abstenerse de difundir rumores y a obtener información únicamente de fuentes oficiales", ha concluido la nota.
Horas antes, el Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos había informado de la detección y neutralización de varios proyectiles lanzados desde territorio iraní, al tiempo que otro habría terminado en el mar, en el primer episodio de este tipo desde que se declaró el alto el fuego entre Estados Unidos y el país asiático a comienzos de abril.
"Se han detectado cuatro misiles de crucero procedentes de Irán que se dirigían hacia el país; tres de ellos han sido interceptados con éxito sobre las aguas territoriales del país y el cuarto ha caído al mar", ha confirmado el Ministerio en sus redes sociales.
En ese escueto comunicado, la cartera de Defensa ha añadido que "los ruidos que se han oído en diversas zonas del país son consecuencia de la interceptación exitosa de las amenazas aéreas" y ha reiterado su llamamiento a la ciudadanía para que acuda únicamente a "fuentes oficiales" y a "cumplir con todas las medidas de seguridad pública".
En las últimas semanas, Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en uno de los principales blancos de las acciones de represalia de Irán tras la ofensiva llevada a cabo por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, en la que falleció el entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, junto con otros altos responsables.