Un joven palestino de 19 años ha perdido la vida este miércoles tras un ataque atribuido a “colonos y fuerzas de ocupación” israelíes contra la localidad cisjordana de Mijmas, situada al noreste de Jerusalén. El chico, alcanzado por disparos con munición real junto a otras tres personas heridas, no ha logrado sobrevivir a la gravedad de sus lesiones.
El fallecido, identificado como Abu Siam, fue evacuado en estado crítico y finalmente ha muerto a consecuencia de las heridas sufridas en el asalto llevado a cabo por colonos y fuerzas israelíes. Durante el incidente, los colonos sustrajeron además decenas de ovejas, de acuerdo con la información difundida por la agencia palestina WAFA.
Según la Comisión de Resistencia al Muro y los Asentamientos, se trata de la primera muerte provocada por ataques de colonos en 2026, con lo que el balance total de palestinos fallecidos por este tipo de agresiones desde el 7 de octubre de 2023 asciende ya a 37.
El responsable de este organismo, Muayad Shaban, ha condenado lo que ha descrito como “peligrosa escalada del terrorismo organizado de colonos” y ha sostenido que el incremento de estos episodios evidencia una estrecha coordinación entre las milicias de colonos y las fuerzas israelíes. Aun así, ha subrayado que estos hechos no harán desistir a la población palestina de aferrarse a sus tierras, al tiempo que ha reclamado mecanismos de protección internacional.
WAFA detalla que las agresiones de colonos se vienen repitiendo tanto en Mijmas como en la vecina comunidad beduina de Jalat al Sidra, localizada a unos 800 metros al noreste y formada por 16 familias, 59 personas —casi la mitad menores— que dependen económicamente de la cría de ganado.
Tras el último ataque, la Gobernación de Jerusalén ha calificado lo ocurrido como “delito en toda regla” y lo ha inscrito en “la escalada terrorista perpetrada por milicias de colonos organizadas, bajo la protección y supervisión de las fuerzas de ocupación israelíes”, según un comunicado difundido en sus redes sociales.
“Esta escalada se caracteriza por el uso generalizado de munición real, fuego directo contra civiles, incendios incendiarios de viviendas, asaltos a vehículos y propiedades, y la confiscación de tierras con falsos pretextos coloniales”, ha añadido la Gobernación, que también ha resaltado la frecuencia de los ataques, en particular contra Mijmas.
La administración local palestina ha recalcado igualmente que estas acciones están “incitadas y apoyadas por figuras del Gobierno israelí, en particular los ministros (de Seguridad) Itamar Ben-Gvir y (de Finanzas) Bezalel Smotrich”, algo que, a su juicio, “revela una política oficial que proporciona cobertura política y de seguridad para estos ataques”.
En este contexto, la Gobernación ha urgido a la comunidad internacional a hacer efectiva la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, que obliga a Israel a frenar de inmediato y por completo las actividades de asentamiento, desmantelar y desarmar a las milicias armadas de colonos, cortar su financiación y exigir responsabilidades a quienes las respaldan y protegen.
De forma paralela, ha solicitado “la inclusión de las organizaciones terroristas de colonos en las listas internacionales de terrorismo”, así como “la imposición de sanciones a todo el sistema colonial y a quienes lo protegen y apoyan”.