El Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), ha alertado este lunes de que cerca de 225.000 personas con hipertensión arterial corren un grave peligro por la escasez de fármacos y la ausencia de controles médicos regulares.
“La interrupción de revisiones por períodos prolongados impide la detección temprana de la enfermedad y priva a los pacientes de controlarla antes de que empeore. La destrucción de los centros de atención primaria ha llevado a una falta de atención y diagnóstico, haciendo que la presión arterial sea una bomba de relojería que mata sin previo aviso”, ha indicado en un comunicado.
El departamento sanitario ha añadido que esta situación se agrava por la imposibilidad de mantener una dieta adecuada en un entorno “altamente contaminado y poco saludable que exacerba la enfermedad”. “Los desplazamientos frecuentes, el vivir con miedo constante, la pobreza y el desempleo constituyen un estrés psicológico grave que aumenta la posibilidad de complicaciones graves y ataques repentinos”, ha argüido.
Ante este escenario, el Ministerio ha reclamado a las agencias y organizaciones internacionales que actúen con “urgencia” para “salvar las vidas de miles de pacientes, proporcionar medicamentos y mejorar las condiciones de vida” en el enclave “antes de que sea demasiado tarde”.
En paralelo, Sanidad ha denunciado que el 76% de los equipos de diagnóstico por imagen ha quedado inutilizado por los ataques israelíes contra el enclave palestino, mientras que el 24% restante opera “en condiciones técnicas precarias”, lo que imposibilita realizar revisiones periódicas y disponer de repuestos.
“Los servicios de resonancia magnética (RM) no están disponibles en la Franja de Gaza tras la destrucción de nueve equipos, lo que dificulta la realización de diagnósticos y tratamientos para pacientes y heridos”, ha señalado, precisando también que solo funcionan cinco de los 18 escáneres de tomografía computarizada, lo que impide “satisfacer la demanda diaria” de los pacientes.
Del mismo modo, antes del estallido del conflicto había operativas 88 máquinas de rayos X convencionales, pero únicamente 33 continúan en servicio. “Están deteriorados, presentan fallas frecuentes y requieren mantenimiento periódico y repuestos”, ha indicado, subrayando que los quirófanos precisan igualmente equipos de fluoroscopia, ya que solo están operativos cinco de un total de 16.
El Ministerio de Salud de Gaza ha comunicado este lunes que, en las últimas 24 horas, seis personas han perdido la vida y 40 han resultado heridas, pese al alto el fuego en vigor desde el 11 de octubre de 2025. En conjunto, el balance asciende a 877 fallecidos y 2.602 heridos.