El Gobierno de Venezuela ha reafirmado mediante un comunicado oficial su relación "histórica" con Cuba, contestando así al mensaje difundido este domingo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que sostenía que se habría puesto fin al envío de petróleo y recursos económicos desde Venezuela hacia la isla.
El ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, señaló en una nota oficial difundida en su canal de Telegram que “La República Bolivariana de Venezuela ratifica su postura histórica en el marco de las relaciones con la República de Cuba, conforme a la Carta de las Naciones Unidas y en el Derecho Internacional, al libre ejercicio de la autodeterminación y de la soberanía nacional”.
Gil subraya que “la relación entre la República Bolivariana de Venezuela con el Caribe y la República de Cuba se ha cimentado históricamente en la hermandad, la solidaridad, la cooperación y la complementariedad”.
En el texto se recalca igualmente que, para Caracas, “las relaciones internacionales deben regirse por los principios del Derecho Internacional, la no intervención, la igualdad soberana de los Estados y la libre determinación de los pueblos”.
El comunicado finaliza remarcando que “Reiteramos que el diálogo político y diplomático es el único camino para dirimir de manera pacífica controversias de cualquier naturaleza”.
Trump proclama que el petróleo para Cuba “se ha acabado”
La declaración venezolana llega tras un mensaje de Trump en su red Truth Social en el que afirmaba que “se han acabado” los suministros de crudo y fondos desde Caracas hacia La Habana. “No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero!”, escribió el exmandatario estadounidense, instando además a las autoridades cubanas a “llegar a un acuerdo” antes de que sea “demasiado tarde”.
Trump sostuvo que durante “muchos años” Cuba habría recibido “enormes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela” y añadió que “A cambio, Cuba aportaba servicios de seguridad para los dos últimos dictadores venezolanos”, en alusión directa a Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“¡Ya no más! La mayoría de esos cubanos están muertos tras el ataque de Estados Unidos de la semana pasada y Venezuela ya no necesita protección de los matones y chantajistas que durante tantos años los han mantenido como rehenes”, argumentó, mencionando la muerte de 32 cubanos integrantes de la escolta personal de Maduro durante la incursión estadounidense en Caracas del 3 de enero.
Según Trump, en este nuevo escenario “ahora Venezuela tiene para protegerlos a los Estados Unidos de América, con el Ejército más poderoso del mundo, de largo, y lo haremos”.
En otra publicación anterior en la misma red, Trump reaccionó a un mensaje de un usuario de X que sugería que el actual secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de origen cubano, podría llegar a ser jefe de Estado en la isla. El usuario Cliff Smith escribió “Marco Rubio será presidente de Cuba”, a lo que Trump replicó: “¡Me suena bien!”.
La reacción de Cuba: EEUU, un “hegemón criminal descontrolado”
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, respondió también a las palabras de Trump acusando a Washington de actuar como “un hegemón criminal descontrolado”. En un mensaje difundido en su cuenta en X, afirmó que “El derecho y la justicia están de parte de Cuba. Estados Unidos se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero”.
El canciller cubano recalcó además que “Cuba no recibe ni ha rebido nunca compensación monetaria o material por los servicios de seguridad que haya prestado a algún país”, aludiendo a la presencia de efectivos cubanos en el palacio presidencial venezolano durante el ataque estadounidense.
Rodríguez añadió que “A diferencia de Estados Unidos, no tenemos un gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados”.
Al mismo tiempo, defendió el derecho de la isla a “importar combustible desde aquellos mercados dispuestos a exportarlo y que ejercen su propio derecho a desarrollar sus relaciones comerciales sin la interferencia o la subordinación a las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos”.