Veteranos de guerra recurren al Constitucional de Zimbabue para frenar la prórroga del mandato presidencial

Veteranos de guerra de Zimbabue recurren al Constitucional para anular la reforma que amplía hasta 2030 el mandato del presidente Emmerson Mnangagwa.

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El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, en un reciente viaje a Argelia. Europa Press/Contacto/Algerian Presidency Office

El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, en un reciente viaje a Argelia. Europa Press/Contacto/Algerian Presidency Office

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Un colectivo de veteranos de guerra ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional de Zimbabue para que deje sin efecto la enmienda aprobada por el Gobierno que permite alargar el mandato del presidente Emmerson Mnangagwa dos años adicionales, hasta 2030.

Asistidos por un especialista en Derecho Constitucional, estos militares retirados han registrado un recurso de urgencia ante la máxima instancia judicial con el objetivo de detener la ampliación del mandato presidencial, que pasaría de cinco a siete años, en pleno intento de Mnangagwa por seguir aferrado al poder.

El recurso, según detalla el diario “News Day”, sostiene que el jefe del Estado “no cumplió con sus obligaciones constitucionales en relación con el proyecto de enmienda Constitucional”, al presidir y formar parte del gabinete que debatió y dio luz verde al cambio de la Carta Magna.

Los veteranos sostienen además que la reforma tiene como único propósito favorecer al actual mandatario. “Cualquier enmienda constitucional, disposición transitoria o mecanismo de continuidad en el cargo que tenga por objeto o efecto extender el mandato de, o conferir un beneficio de permanencia en el cargo a, una persona que ocupaba el cargo de Presidente antes de la enmienda, es inválido y carece de fuerza o efecto respecto de dicho titular”, se lee en el escrito remitido al Constitucional.

Hace apenas una semana, el Ejecutivo zimbabuense aprobó un proyecto de enmienda constitucional para ampliar el mandato de Mnangagwa de cinco a siete años, en un contexto marcado por sus movimientos para prolongar su estancia en la jefatura del Estado.

La propuesta legislativa introduce igualmente un cambio en el sistema de elección del presidente, que pasaría a ser designado por el Parlamento mediante una mayoría de dos tercios, en lugar de ser escogido por sufragio directo.

El Gobierno en Harare defiende que la reforma persigue “reducir las perturbaciones relacionadas con las elecciones, mejorar la continuidad de las políticas, permitir tiempo suficiente para la implementación de proyectos nacionales a largo plazo y promover la estabilidad política y económica”.

Este movimiento llega después de que el partido de Mnangagwa, el gobernante ZANU-PF, diera su visto bueno el pasado mes de octubre a la modificación de la Constitución de 2013 para extender el mandato presidencial hasta 2030, una decisión que la oposición ha calificado de ilegal.