El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha reaccionado este jueves a las maniobras militares llevadas a cabo por Bielorrusia lanzando una nueva advertencia a su homólogo Alexander Lukashenko, al que ha señalado que "debe estar en buena forma" porque "habrá consecuencias" si se deja arrastrar por Rusia al conflicto bélico. "Sabemos como responder con justicia", ha subrayado.
Zelenski ha explicado que Ucrania está reforzando sus defensas en el norte del país ante las "amenazas" que, ha indicado, proceden tanto de la provincia rusa de Briansk como de territorio bielorruso. "Es fundamental apoyar a nuestra gente y reforzar la protección. Eso es lo que estamos haciendo", ha señalado en un vídeo difundido en sus redes sociales.
Según ha detallado, se desplegarán más recursos en la frontera y en los ejes que conducen a Chernígov y Kiev, hasta "el territorio de los vecinos bielorrusos, a quienes Rusia quiere involucrar más en esta guerra", así como desde la zona de Briansk.
"Hay capacidad para trabajar de forma preventiva con respecto a los territorios rusos (...) y con respecto al líder actual de Bielorrusia, que debe estar en buena forma" y "sentir de verdad que habrá consecuencias si se producen acciones agresivas contra Ucrania, contra nuestro pueblo", ha insistido Zelenski.
El mandatario ucraniano ha responsabilizado a Bielorrusia de haber permitido en 2022 un ataque ruso desde su territorio. "No lo olvidaremos", ha recalcado, remarcando que las Fuerzas Armadas y los servicios de Inteligencia ucranianos conocen "cuáles son las amenazas y cómo responder con justicia".
Al mismo tiempo, Zelenski ha tratado de llevar calma a las poblaciones ucranianas situadas junto a la frontera bielorrusa y ha asegurado que el Ejército y las instituciones del Estado disponen de los medios necesarios para reforzar la seguridad y responder a cualquier riesgo potencial.
Desde el inicio de la invasión rusa, Kiev y sus aliados han venido advirtiendo de la posibilidad de que Bielorrusia se implique de forma más directa en la guerra, un temor que ha cobrado más fuerza después de que esta semana arrancaran nuevos ejercicios militares conjuntos con Rusia.
Para estas maniobras, Moscú ha suministrado munición nuclear, utilizada este jueves en la zona de Osipóvichi, en Bielorrusia, bajo la mirada de un Lukashenko visiblemente satisfecho, que ha reiterado que no existe intención de entrar en combate con ningún país, salvo en el caso de que se vea comprometida la seguridad del Estado bielorruso.