El consejero de Educación, Alberto Galiana, ha manifestado hoy en el pleno del Parlamento de La Rioja que comparte la necesidad de “dar un impulso” a la “función directiva” en los centros educativos.
Galiana ha tomado la palabra en la sesión de la Cámara riojana tras concluir el debate de una proposición no de ley presentada por el Partido Socialista. Esta iniciativa reclamaba al Gobierno de La Rioja la actualización de la orden que regula el procedimiento de nombramiento de los directores de los centros educativos.
La propuesta socialista incluía, además, un segundo punto para “impulsar medidas que permitan dignificar, y reforzar, la función directiva, favoreciendo la formación contínua y garantizando condiciones laborales adecuadas a la responsabilidad”.
“Encantado de recibir propuestas, además, coincidimos en la importancia de la función directiva”, ha señalado Galiana, después de que la diputada socialista Teresa Villuendas subrayara el papel clave de los equipos directivos en el rendimiento académico y la convivencia en los centros.
El consejero ha avanzado que el Grupo Parlamentario Popular votará en contra del primer punto de la proposición (las votaciones se concentran al término del pleno y no tras cada debate), pero respaldará el segundo, ya que, según ha indicado, el Ejecutivo riojano “ya trabaja en ello”.
En este sentido, ha considerado que “la actualización de la orden, que data de 2015, es necesaria pero no de forma inminente”, puesto que, a su juicio, se debe “abordar con el suficiente sosiego”.
“Sí que coincidimos en la necesidad de reforzar la función directiva”, ha insistido, avanzando que este asunto se va a “abordar” en las mesas sectoriales. A este respecto, ha reprochado al PSOE que, en su opinión, “llega tarde”.
Ha precisado que el Gobierno prevé “una serie de cambios más ambiciosos, con una visión integral”, que afectarán al conjunto del equipo directivo, y no sólo a la figura del director, e incluirán la revisión de la “parte retributiva”, aunque esta última se afrontará con “prudencia y gradualidad”.
En la defensa de la proposición, Villuendas había advertido de la “dificultad de encontrar docentes que asuman la dirección” de los centros. Para ilustrarlo, ha citado una expresión aparecida en un medio de comunicación que, ha dicho, lo “refleja”: “Nadie quiere ser director de este colegio, es un puesto de pringado”. A su juicio, es imprescindible dar respuesta a esta situación y hacer visible esta problemática.