Ampliación | La izquierda alternativa vuelve a recelar del plan de Rufián para reordenar las candidaturas

La propuesta de Rufián para priorizar listas de izquierdas reabre el debate sobre unidad, autonomía territorial y fin de los hiperliderazgos.

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El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante un diálogo sobre el futuro de la izquierda alternativa, en la sala Galileo Galilei, a 18 de febrero de 2026, en Madrid (España).  César Vallejo Rodríguez - Europa Press

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante un diálogo sobre el futuro de la izquierda alternativa, en la sala Galileo Galilei, a 18 de febrero de 2026, en Madrid (España). César Vallejo Rodríguez - Europa Press

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Los principales partidos de la izquierda alternativa han vuelto a expresar sus recelos y dudas ante la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, para reorganizar la oferta electoral del espacio progresista. Su planteamiento pasa por priorizar la candidatura con más opciones en cada territorio, a costa de que el resto de fuerzas renuncien a concurrir.

En un coloquio celebrado este miércoles con el dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, el diputado republicano defendió que la izquierda necesita método, orden y generosidad para evitar la dispersión de votos, dando preferencia a la lista con mayor respaldo y arraigo territorial. “¿Qué sentido tienen que 14 izquierdas se presenten en el mismo sitio?”, se preguntó.

Sin embargo, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha reiterado que su partido concurrirá en Cataluña con sus propias siglas y sin intervenir en las decisiones del resto. “Estoy totalmente de acuerdo en que ERC se presente en Cataluña, Bildu en Euskadi, el BNG en Galicia y Compromís en el País Valencià. Animamos a la izquierda española a decidir cómo se presentan”, ha señalado, reivindicando su “máximo respecto” hacia los proyectos de Más Madrid, Sumar e IU.

En la misma línea crítica, el portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, ha rechazado de nuevo la creación de “una especie de nuevo artefacto electoral” que agrupe a las izquierdas de ámbito estatal, advirtiendo del riesgo de “confundir unidad de acción con unidad de organización”. “A nadie le gustaría que viniera alguien de fuera a decirle cómo tiene que organizar su casa”, ha remarcado.

La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau ha valorado que Rufián haya reabierto el debate sobre la unidad, pero ha descartado la fórmula de primar una sola lista a partir de la renuncia del resto de organizaciones. Incluso ha apuntado que esa lógica iría en contra del propio diputado y de ERC, recordando que los Comunes se situaron por delante en las últimas elecciones generales.

“No se nos ha ocurrido decirle a ERC que tienes que desaparecer y no presentarte. No le diríamos nunca eso a Esquerra, porque efectivamente todo el mundo es necesario y cuando decimos que todo el mundo es necesario lo decimos de verdad”, ha enfatizado.

Por su parte, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha reconocido que Rufián contribuya a abrir el debate sobre las confluencias, pero ha reivindicado que la “apuesta unitaria” ya se materializa en la renovación de la alianza de los partidos de Sumar, a la que anima a sumarse a más fuerzas. A su juicio, toda esta discusión dejará en evidencia a las formaciones que pretendan acudir a las urnas “aislado”.

Sumar tiende la mano, pero pide más concreción

Desde Sumar, su coordinadora general, Lara Hernández, se ha mostrado dispuesta a explorar fórmulas de entendimiento con la izquierda soberanista, aunque ha detectado falta de precisión en el plan de Rufián, al considerar que, tras escuchar “la música”, aún queda por “afinar la letra”.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha señalado en redes sociales que le agradó lo que vio y oyó en el diálogo entre Rufián y Delgado, al valorar positivamente las propuestas dirigidas a “duplicar las fuerzas de la izquierda”.

Mientras, el portavoz de Compromís en las Corts Valencianes, Joan Baldoví, ha admitido que el dirigente de ERC sirve para “agitar el gallinero”, pero ha reclamado “menos focos y menos titulares” sobre las conversaciones entre organizaciones. Coincide en que deben ser las fuerzas de arraigo territorial como Compromís las que lideren el freno a la ultraderecha.

Desde Más Madrid, Emilio Delgado defiende que la izquierda debe apostar por la “fórmula de la geometría variable” en el terreno electoral y sostiene que no es lógico que en la Comunidad de Madrid se presenten candidaturas de otras formaciones que compitan contra la lista de su partido.

La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha asegurado que la ciudadanía “salió ilusionada” del acto conjunto de Rufián y Delgado, y ha reivindicado la “autonomía” de las fuerzas territoriales”, que es el punto de partida para trabajar el gran frente democrático” que presentarán los partidos que forman para del Gobierno.

Críticas a los “hiperliderazgos” y defensa de frentes amplios

Chunta Aragonesista, por su parte, ha querido dejar claro que la asistencia de su cabeza de lista en las últimas autonómicas, Jorge Pueyo, al acto de Rufián fue a título estrictamente personal y no en representación del partido, que tampoco participará en la refundación de la alianza de Sumar.

“Somos una fuerza de obediencia aragonesa, pero en las generales y europeas siempre hemos defendido una lista única de la izquierda aragonesa para garantizar la representación y ser una voz que se escuche en Madrid y Bruselas”, han indicado a Europa Press fuentes de la formación, que se inclina por frentes amplios “contando con todos”.

Desde Més per Mallorca han explicado a Europa Press que no acudieron al acto de Sumar, ni lo harán en el futuro, al sostener como condición que cualquier proyecto electoral debe basarse en la “confederalidad” y en el “reconocimiento y respeto de los sujetos territoriales”.

Además, consideran que la izquierda debe superar la etapa de los “hiperliderazgos” y apostar por proyectos más “plurales y corales”, asentados en la fortaleza organizativa. En su caso, defienden que cualquier coalición en Baleares esté encabezada por Més, sin impedir que las fuerzas estatales en las islas dispongan de su propio espacio en una futura alianza.

En paralelo, Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) se muestra receptiva al frente de izquierdas planteado por Rufián y estima que podría llegar a sumar dos escaños en Canarias en unas elecciones generales.

Podemos, en cambio, no se ha pronunciado todavía sobre la iniciativa del diputado de ERC, después de haber marcado distancias al decidir no enviar delegación alguna al acto, que se limitó a una charla. Este viernes, la formación celebra su Consejo Ciudadano estatal, en el que intervendrá su secretaria general, Ione Belarra.

Entre la inviabilidad y la necesidad de repensar la estrategia

Diversos sectores del espacio de la izquierda consideran que la maniobra de Rufián quedará en papel mojado y no pasará de una declaración retórica, sin un respaldo real de los partidos. También ven muy complicado, cuando no imposible, articular acuerdos electorales estables entre fuerzas soberanistas y estatales, y apuntan a que el camino más realista es reforzar los marcos de colaboración estrictamente política.

Otras voces, en cambio, admiten que la izquierda debe mover ficha, sobre todo para reducir la fragmentación en aquellos territorios donde más penaliza el sistema electoral, especialmente en las provincias menos pobladas, donde los escaños se reparten básicamente entre las tres candidaturas más votadas.

En este sentido, plantean estudiar si en determinadas circunscripciones conviene dar un mayor protagonismo a las fuerzas con arraigo territorial, mientras que en las zonas más pobladas se podría asumir la existencia de múltiples listas con representación prácticamente asegurada.