La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha reiterado la oposición del Ejecutivo a la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, un enfrentamiento que considera ilegal, y lo ha puesto en paralelo con la invasión de Irak en 2003, en la que España se implicó bajo el Gobierno de José María Aznar y que, según ha señalado, desembocó en los atentados yihadistas del 11 de marzo en Madrid, con 193 víctimas mortales.
“España tiene experiencia de lo que implica que su Gobierno participe en una guerra sin amparo legal internacional porque esto ya lo vivimos hace 23 años cuando el Gobierno de Aznar decidió seguir la estela de Estados Unidos la teoría de las armas de destrucción masiva de Irak”, ha indicado Montero al inicio de la comisión de Hacienda en el Senado, el mismo día en que se cumplen 22 años de los atentados en la capital de España.
Montero ha subrayado que aquel conflicto provocó una fuerte subida de los costes energéticos y “una oleada de inseguridad y terror” a escala global. “En nuestro país sufrimos el 11M, el peor atentado yihadista que vivió Europa y segó 193 vidas y más de 2.000 heridos”, ha remarcado, ligando de nuevo aquella decisión con sus consecuencias.
“Si es que hoy tenemos el aniversario de las consecuencias de lo que hicieron”, ha espetado la titular de Hacienda a los senadores del PP, enfatizando los paralelismos que, a su juicio, existen entre la coyuntura actual y la de hace veinte años. “Cambia una consonante con la guerra de Irak”, ha apuntado, en alusión al conflicto en Irán.
En esta línea, ha reprochado al Partido Popular haber conducido a la ciudadanía española “a una guerra ilegal” amparándose en el argumento de las armas de destrucción masiva y sin el respaldo de los organismos multilaterales.
El “No a la guerra” de Sánchez y la crítica al PP
POR ESO SÁNCHEZ DICE “NO A LA GUERRA”
A raíz de esa experiencia, ha defendido que el Gobierno de Pedro Sánchez haya expresado de forma clara su rechazo a la guerra en Irán, recuperando el lema “No a la guerra”. Un eslogan que, ha recordado, ya utilizó el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero hace dos décadas frente a la intervención en Irak.
Frente a esta posición, ha acusado al PP de haber “montó” una “farsa” en torno a la autoría de los atentados del 11-M en Atocha y ha asegurado que ahora, con Alberto Núñez Feijóo al frente, “manipulan y mienten” sobre la postura del Ejecutivo de Sánchez ante el conflicto actual.
En cualquier caso, la ‘número dos’ del Gobierno ha reiterado que siguen reclamando una desescalada de la tensión y ha recalcado que España coopera con el resto de socios europeos y con los aliados de la OTAN en una respuesta “siempre coordinada” para proteger la seguridad y tratar de recuperar la paz en Oriente Próximo, así como en Ucrania y en Palestina.
Defensa de la legalidad internacional y condena al régimen iraní
NO SE PUEDE DEFENDER A LAS MUJERES BOMBARDEANDO A NIÑAS
Montero ha defendido que el “No al a guerra” que abandera el Ejecutivo es plenamente compatible con el respaldo a la Unión Europea y a su frontera oriental —zona a la que España ha enviado una fragata tras los ataques sufridos en Chipre—, así como con el apoyo a las operaciones de evacuación de civiles en la región y con el compromiso con la paz “dentro de la OTAN, de la ONU y de la UE”.
Ha reiterado que el Gobierno condena sin matices al régimen iraní que “asesina a sus conciudadanos”, pero ha advertido de que recurrir a la fuerza militar al margen de Naciones Unidas y, por tanto, de forma “unilateral e ilegal”, alimenta “una espiral de sufrimiento y odio que se inoculan en los pueblos y se perpetúa durante generaciones”.
En su crítica a la actuación de Estados Unidos e Israel, ha recalcado que “nadie puede arrogarse el papel de supuesto protector de los derechos humanos vulnerándolo” y ha defendido que no es posible proteger a las mujeres iraníes de la opresión “lanzando bombas contra las escuelas de niñas”, aludiendo a un ataque atribuido a potencias occidentales que dejó alrededor de un centenar de fallecidos.
Acusaciones al PP de alinearse con Trump
EL PP HACE SEGUIDISMO DE TRUMP
Además, ha acusado al Partido Popular de practicar un “seguidismo” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de “bajar la cabeza” ante los distintos reproches que este ha dirigido a España por negarse a ceder el uso de las bases de Rota y Morón y por no aceptar elevar el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB.
Según Montero, la formación de Feijóo estaría dispuesta a permitir que las bases de uso compartido sirvan “para que salgan aviones u otro tipo de equipamiento bélico a una guerra ilegal” y ha descrito a los populares como “despistados” y “confusos” respecto a la posición política que quieren sostener en el debate sobre la guerra.
Pese a ello, ha asegurado que tiene claro qué habría hecho el PP si estuviera al frente del Gobierno en la coyuntura actual. “Si es que hoy tenemos el aniversario de las consecuencias de lo que hicieron. Si es que ustedes este camino lo han transitado”, ha insistido, enlazando de nuevo la participación en Irak con los atentados del 11-M.
Críticas socialistas a Feijóo y Abascal
VEN A FEIJÓO DISPUESTO A IR A LA GUERRA
En la misma línea, el senador socialista Mario Soler ha censurado que, con el Gobierno de Aznar, España “se vendió una vez a los caprichos de un país extranjero que buscaba su beneficio propio” y que el país pagó “caro” aquella decisión.
Ahora, ha defendido, Sánchez ha sido el primero en posicionarse contra la guerra “de un magnate”, en referencia a Trump, que pretende implicar a España en un conflicto “para su propio business”, mientras el Ejecutivo ha optado por sostener el derecho internacional.
Por el contrario, Soler ha expresado “pena y vergüenza” por la imagen que, a su juicio, proyecta Feijóo —al que ve capaz de llevar a España a una guerra y “arriesgar vidas españolas si eso le acerca a La Moncloa”, afirma—, así como por la actitud del líder de Vox, Santiago Abascal, al que describe como “sumiso a los deseos de Trump y capaz de “vender España” a Estados Unidos “por un par de palmaditas en la espalda”. “Qué vergüenza y qué miedo pensar que esta gente pretende liderar nuestro país con estos discursos”, ha lanzado el senador del PSOE.