El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha reconocido que la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso 'Plus Ultra' está generando "desazón" y "desafección" entre buena parte del electorado progresista. No obstante, ha subrayado que Sumar mantiene intacto su compromiso con el Gobierno de coalición para seguir sacando adelante medidas sociales dirigidas al conjunto de la ciudadanía.
Así lo ha señalado en una rueda de prensa en la sede de su ministerio, al ser preguntado por si, tras la citación como investigado de Zapatero, sigue mereciendo la pena continuar en el Ejecutivo o si teme que los aliados parlamentarios puedan llegar a retirar su apoyo al Gobierno.
Bustinduy ha recordado que el expresidente ya ha expresado su voluntad de defenderse ante los tribunales y ha manifestado su confianza en que se "esclarezca todo" y se investigue todo lo relativo a esta causa con "diligencia, transparencia y se conozca la verdad de todo". "Y que cada cual acabe en el lugar que tenga que acabar", ha enfatizado.
"Ninguna resignación" y compromiso de la izquierda alternativa
El titular de Derechos Sociales ha admitido igualmente que existe una "sensación de hartazgo" y "enfado" ante un nuevo episodio de presuntas irregularidades, un malestar que ha dicho compartir. Aun así, ha recalcado que la izquierda alternativa tiene claro que su presencia en el Consejo de Ministros responde a la defensa del interés general, el derecho a la vivienda, el aumento del salario mínimo o la transformación del sistema de dependencia, entre otras prioridades.
"A eso es a lo que estamos (...) Claro que produce desazón y claro que produce enfado la recurrencia de estos asuntos que enturbian la vida pública y que generan una profunda desafección entre la gente progresista, pero nuestra determinación sigue intacta. Ninguna resignación. Redoblamos el compromiso y la determinación para avanzar, para responder a las necesidades y a las demandas de la gente progresista", ha remarcado.
Además, el ministro ha reivindicado que su espacio político actúa "con la cabeza bien alta" al no arrastrar "ni con una sola condena o sospecha de corrupción". "La izquierda nunca se ha confundido de lealtades y, por tanto, tenemos la serenidad, la tranquilidad y la determinación de saber para qué estamos aquí".