El Pleno del Congreso ha rechazado este martes la convalidación del decreto-ley de alquileres con los votos en contra de PP, Vox, Junts y la abstención del PNV. El Ejecutivo no ha conseguido finalmente los apoyos necesarios para sacar adelante un texto que formaba parte del plan de medidas impulsado para responder ante los efectos de la guerra en Irán.
De hecho, el Gobierno llegaba a este pleno sin contar con el respaldo de los grupos para sacar adelante la convalidación del texto, después de que Junts anunciara su voto en contra. Por su parte, el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, había confirmado esta mañana que el Grupo Vasco se inclinaría por la abstención en la votación al considerar que la norma adolece de "falta de seguridad jurídica".
Consejo de Ministros Extraordinario
El decreto-ley fue aprobado en un Consejo de Ministros extraordinario el pasado 20 de marzo.
Aquel viernes, los ministros de Sumar protagonizaron un gesto de presión interna al amenazar con no participar en la reunión si el paquete no incorporaba medidas urgentes en materia de vivienda. Desde el PSOE, sin embargo, se mostraban reticentes, al considerar que no existían apoyos parlamentarios suficientes para sacarlas adelante en el Congreso. El tiempo les ha dado la razón.
Finalmente, el Ejecutivo optó por una solución intermedia. Por un lado, aprobó el plan de respuesta económica, que fue convalidado posteriormente en el Congreso, y por otro, decidió tramitar la prórroga de los contratos de alquiler mediante un decreto-ley separado.
El texto contemplaba la posibilidad de prorrogar durante dos años los contratos de arrendamiento que finalizan entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, además de fijar en el 2% el tope a las revisiones anuales de la renta.
Sumar pedía concesiones a Junts
El ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, se mostró este lunes confiado en lograr la aprobación definitiva del decreto y llegó a emplazar al PSOE a ofrecer a Junts el IVA franquiciado a los autónomos y bonificaciones para los caseros con el fin de que los convergentes respalden la norma.
Pero este martes, las posiciones del socio minoritario del Gobierno se han diversificado. La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, rehusaba esta mañana asumir la derrota en la votación del decreto y pedía seguir negociando hasta el último minuto, pese a los anuncios de PNV y Junts.
Otros sectores del grupo plurinacional, sin embargo, no compartían el optimismo de su portavoz. El diputado de Compromís integrado en Sumar, Alberto Ibáñez, se ha mostrado especialmente duro con los nacionalistas vascos y catalanes, arremetiendo contra la negativa de ambas formaciones a respaldar el decreto, recordándoles que podrían mantener su tradición política "humanista".
La portavoz de Sumar en el Congreso, Tesh Sidi, ha afeado que el PSOE les haya dejado "solas" en esta negociación y en términos similares la diputada de Compromís en el Grupo Mixto, Águeda Micó, ha recriminado al PSOE que "no ha querido" ni "se ha creído" el decreto.
PP y Vox, un 'no' desde el principio
Por su parte, PP y Vox llevaban semanas advirtiendo de que no habían mantenido negociación alguna con Sumar y que, en consecuencia, votarían en contra del decreto este martes.
Vox anunció desde el inicio que se opondría al texto, y el PP también se situó en el 'no' porque, según la portavoz 'popular' en el Congreso, Ester Muñoz, las medidas impulsadas por Sumar "no funcionan" para aliviar la crisis de vivienda e incluso agravan la situación.