La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha advertido este miércoles de las “consecuencias” que, a su juicio, tendrá la regularización de inmigrantes aprobada por el Gobierno y la posterior reagrupación familiar sobre los servicios públicos y la distribución de ayudas a personas vulnerables, al estimar que deberán incorporarse alrededor de un millón y medio de personas más.
Muñoz ha planteado estas críticas durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, en un cara a cara con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero. La dirigente socialista le ha reprochado que asuma el discurso antiinmigración de Vox y ha defendido la medida del Ejecutivo.
La representante del PP ha reclamado a la también ministra de Hacienda que explique con detalle el plan del Gobierno para ejecutar la regularización. Además, ha denunciado que los ciudadanos están “hartos” de que desde el Ejecutivo se les tache de “racistas” por reclamar “una política de migración real, sensata, razonable, legal y jurídica” y ha remarcado: “La nacionalidad española no se regala, se gana”.
Servicios públicos, ayudas y cultura de acogida
En esta línea, Muñoz ha sostenido que, conforme a los cálculos del PP, unos servicios públicos ya “totalmente estancados” deberán atender a un millón y medio de personas adicionales. “Dígale a esos españoles que están cobrando ayudas que ahora van a venir cientos de miles de personas más vulnerables”, ha señalado durante su intervención en el hemiciclo.
Según ha proseguido la portavoz del PP, “los españoles lo que entienden razonable es que quien viene a nuestro país venga a trabajar, como por cierto se hizo en otras regularizaciones, que si vienes a mi país y delinques te vuelves al tuyo, que si no compartes nuestra cultura y no compartes nuestros derechos entiendas que España no es tu país”, aludiendo también al posible efecto llamada y cuestionando a Montero “si hay escasez de vivienda” cómo van a vivir los nuevos nacionales y sus familias.
Estas afirmaciones han llevado a la vicepresidenta primera a lamentar que el PP mantenga ya un discurso “coincidente y superponible” con el de Vox en materia migratoria, y le ha afeado sus advertencias sobre una eventual “saturación” de los servicios públicos.
Frente a ello, Montero ha subrayado que las personas que serán regularizadas ya residen en España y ha insistido en que, una vez legalizada su situación, podrán “contribuir con sus impuestos al sostenimiento de los servicios públicos”.