ERC ha presentado en el Congreso de los Diputados una batería de preguntas dirigidas al Gobierno en las que traslada su inquietud por el correcto cumplimiento de la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave (CUME).
Esta ayuda tiene como objetivo que los progenitores puedan dedicarse de forma directa, constante y permanente a sus hijos cuando se enfrentan a situaciones de especial gravedad, evitando que ello suponga una merma irreversible de sus derechos laborales y económicos.
En el escrito, al que ha accedido Europa Press, ERC recalca que la CUME constituye una herramienta de protección social. No obstante, a través de la Asociación de Familias en CUME (ASFACUME), ha tenido conocimiento de numerosos testimonios de familias que señalan que, en la práctica, la aplicación de esta prestación en muchos casos no alcanza el propósito para el que fue creada.
En este sentido, el partido denuncia problemas como interpretaciones restrictivas de la norma, requerimientos de documentación no contemplados legalmente, disparidad de criterios entre mutuas colaboradoras ante situaciones idénticas y decisiones de suspensión o extinción de la prestación sin una resolución administrativa debidamente motivada.
ERC advierte además de que estas incidencias no solo repercuten en la estabilidad económica de los hogares, sino que afectan de forma directa a la calidad de los cuidados que reciben los menores con patologías graves, crónicas o discapacidades severas. Igualmente, constata que la regulación actual no refleja la diversidad real de enfermedades, la evolución clínica de los menores ni las distintas circunstancias familiares y laborales.
CASOS REALES
A partir de casos reales de familias afectadas, ERC ha formulado una serie de cuestiones al Ejecutivo para que sean contestadas por escrito. Entre ellas, el grupo plantea qué sucederá con una mujer de 58 años que ha dedicado su vida al cuidado exclusivo de su hijo Juan cuando este cumpla 26 años y continúe necesitando atención constante, pero ella se vea obligada a reincorporarse a su puesto de trabajo.
ERC traslada igualmente el caso de una madre a la que se le suspende la prestación porque la mutua considera que su hija de 13 años con diabetes tipo 1 ya ha dispuesto de tiempo suficiente para formarse en sus autocuidados.
Del mismo modo, expone la situación de una niña de 6 años con enterocolitis necrotizante a la que la mutua extingue la ayuda alegando que la menor ya está recuperada. Algo similar ocurre con el caso de una madre de una hija con cardiopatía congénita, que precisa cuidados directos, continuos y permanentes de por vida, y que recibe comentarios de la mutua cuestionando la continuidad de la prestación.