La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha planteado este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un incremento de la carga fiscal sobre las redes sociales y plataformas digitales, con el objetivo de destinar la recaudación a financiar “educación sexual obligatoria”.
Durante la comparecencia de Sánchez en el Congreso, convocada para informar sobre los recientes accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), así como sobre la postura del Ejecutivo en diversos foros y reuniones internacionales, Belarra ha defendido que es necesario que estas empresas asuman un mayor esfuerzo impositivo.
“Le traigo una propuesta concreta. Crujamos a impuestos a las plataformas que extienden el odio, el racismo, la violencia contra la clase trabajadora y usemos ese dinero para financiar a todos los niveles y para todos los sectores educación sexual obligatoria”, ha manifestado Belarra en el hemiciclo, ligando directamente la presión fiscal sobre estas compañías con la financiación de programas educativos.
La líder de Podemos ha valorado el anuncio de Pedro Sánchez sobre la prohibición del uso de redes sociales para menores de 16 años, pero ha expresado sus dudas sobre su eficacia real. A su juicio, la medida “suena muy bien”, pero “no va a servir para nada” si no se acompaña de una apuesta firme por la educación.
Belarra ha recordado que “ya, en este momento, las redes sociales están prohibidas en España hasta los 14 años y ¿sabe cuál es la edad de acceso al porno por primera vez? 8 años, presidente, 8 años”, poniendo el foco en la exposición temprana de los menores a contenidos pornográficos y en la falta de herramientas educativas para afrontarlo.
En esa misma línea, ha recalcado que “prohibir sin educar no vale para absolutamente nada. Contra Elon Musk no vale solo prohibir, hace falta educación, educación, educación”, en referencia al propietario de X, a quien ha señalado como ejemplo del poder de las grandes plataformas sobre el discurso público.
Además, la secretaria general de Podemos ha reiterado su apuesta por crear una red social de titularidad pública, con un funcionamiento y un algoritmo transparentes, que “no premie el racismo y el machismo, que no ampare el genocidio en Palestina como ha hecho X”. Con esta propuesta, Belarra defiende la necesidad de un espacio digital alternativo que no incentive contenidos de odio ni desinformación.