Defensa perfila sus prioridades tecnológicas: munición avanzada, sensores submarinos, guerra electrónica y robótica

Defensa concreta once áreas clave de I+D+i hasta 2030, con foco en armas avanzadas, sensores, guerra electrónica y nuevas plataformas militares.

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El Ministerio de Defensa ha concretado cuáles serán sus focos prioritarios en materia de I+D+i para los próximos años, agrupados en un total de once grandes ámbitos. Entre ellos se incluyen armas y municiones, sensores y sistemas electrónicos, así como plataformas terrestres, navales y aéreas, entre otros desarrollos clave.

Estas líneas de trabajo se recogen en la “Estrategia de Tecnología e Innovación para la Defensa” (ETID 2026), el documento que marca la hoja de ruta de la política de investigación y desarrollo en defensa para el próximo ciclo. Su finalidad es doble: por un lado, potenciar capacidades militares de última generación y, por otro, apuntalar la base industrial y tecnológica del sector.

El primer bloque de I+D+i se centra en armas y municiones, estructurado en cinco apartados: letalidad de precisión y alcance extendido; sistemas avanzados y municiones inteligentes; tecnologías y aplicaciones específicas para armamento; sistemas de defensa asimétrica y contramedidas; y tecnologías de apoyo al ciclo de vida de armas y municiones.

En el capítulo de letalidad de precisión y alcance extendido, Defensa prioriza la investigación y desarrollo de sistemas de guiado terminal de bajo coste y espoletas programables, así como el diseño de soluciones de navegación para munición y de municiones con efectos escalables y selectivos.

Respecto a los sistemas avanzados y municiones inteligentes, el departamento que encabeza Margarita Robles plantea diseñar y desarrollar buscadores multimodales y aplicar inteligencia artificial al reconocimiento autónomo de blancos, además de impulsar la propulsión no hipersónica para misiles tácticos y municiones merodeadoras.

En el ámbito de las tecnologías y aplicaciones específicas para armamento, la ETID 2026 pone el acento en las armas de energía dirigida mediante láser de alta potencia, en las tecnologías para armas electromagnéticas cinéticas y en las minas inteligentes. En cuanto a los sistemas de defensa asimétrica y contramedidas, se subrayan los efectores de bajo coste antidrón y las soluciones para contraminado robótico y asimétrico.

Radares, sensores y guerra electrónica

En el bloque de sensores y sistemas electrónicos, Defensa desglosa ocho líneas de desarrollo de interés: tecnologías electrónicas; radares; sensores y sistemas optrónicos; sensores acústicos; tecnologías de posicionamiento, navegación y sincronización y sensores emergentes; computación; fusión y procesamiento de datos de sensores; contramedidas optrónicas; y guerra electrónica.

Dentro de estas categorías, el Ministerio de Defensa cita antenas, tecnología fotónica, sistemas de radar de defensa aérea, sistemas de visión nocturna, sensores submarinos y acústicos atmosféricos, sensores cuánticos para aplicaciones de defensa, fusión sensorial y señuelos pirotécnicos, bengalas y botes de humo.

Otro de los grandes ejes de la estrategia se refiere a las plataformas terrestres, navales y aéreas. En el caso de los sistemas de tierra, se otorga relevancia a la integración de las plataformas, a la propulsión híbrida y eléctrica y a su electrificación, a los sistemas de transmisión y movilidad avanzados, a la mejora de la conciencia situacional de la tripulación, a la integración e interoperabilidad de armas con las plataformas y al desarrollo de la robótica.

Para las plataformas navales, Defensa destaca los sistemas de propulsión, los sistemas propulsivos en submarinos, la mejora de la maniobrabilidad de las unidades de superficie y la integración de vehículos no tripulados en estas plataformas. Asimismo, se plantea investigar y desarrollar un buque digital y se presta especial atención a los vehículos submarinos no tripulados, así como a los enjambres de vehículos navales no tripulados y a los barcos nodriza.

En lo relativo a las plataformas aéreas, el ministerio alude a las aeronaves tripuladas de ala fija, rotatoria y a las destinadas al vuelo hipersónico, junto con los sistemas de aviónica aérea, de misión y las soluciones de reabastecimiento en vuelo de aeronaves militares. Los drones ocupan un lugar destacado, en sus variantes multipropósito, logísticas y en forma de enjambres.

Para desplegar todas estas líneas de actuación, la ETID 2026 fija un horizonte de implantación de cinco años, hasta 2030. Defensa considera que este periodo es adecuado para poner en marcha y consolidar las principales iniciativas y para medir los progresos logrados, al tiempo que admite que horizontes temporales más extensos podrían exigir una revisión profunda de la estrategia, dada la rapidez con la que evolucionan tanto el entorno tecnológico como el contexto de seguridad y defensa.