El activista hispano-palestino Saif Abdulkeshek ha intensificado su protesta tras su arresto por Israel el pasado jueves, cuando participaba en la Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza. Además de mantener la huelga de hambre que inició tras su detención, ahora ha decidido dejar igualmente de ingerir agua.
Adalah, la organización que le presta asistencia legal, ha informado de este empeoramiento de su situación en un comunicado, después de que un tribunal israelí desestimara el recurso presentado por la defensa de Abukeshek y del otro activista arrestado, Thiago Ávila, contra la resolución judicial dictada el martes que extendía durante seis días su permanencia bajo custodia.
Los dos activistas fueron interceptados por la Marina israelí en aguas internacionales cercanas a Grecia mientras se dirigían a Gaza para entregar ayuda humanitaria. Ambos iniciaron una huelga de hambre en la mañana del 1 de mayo en protesta por su detención y, en el caso de Abdulkeshek, ha decidido ahora no consumir tampoco líquidos. Según Adalah, los dos continúan recluidos en régimen de aislamiento.
El martes, un tribunal de Ascalón atendió la solicitud de las autoridades israelíes y acordó prolongar seis días más la detención de Abukeshek y de Thiago Ávila, lo que suponía mantenerlos encarcelados al menos hasta el domingo 10 de mayo. Esta resolución fue recurrida por Adalah.
Rechazo del recurso contra la prórroga del arresto
La apelación ha sido finalmente desestimada. Las letradas de ambos activistas, Hadil abú Salí y Lubna Tuma, argumentaron ante la corte que esta no había abordado durante el procedimiento “la falta de autoridad legal del Estado (israelí) para llevar a cabo un arresto, que supone un secuestro, en aguas internacionales”.
La organización ha sostenido que una detención en estas condiciones habría requerido un proceso formal de extradición y, en consecuencia, sostiene que “dado que no hay autoridad legal para arrestar, cada día de detención es ilegal”. “Esto resulta especialmente grave dado que los activistas fueron secuestrados de un buque con bandera italiana, quedando así bajo jurisdicción italiana”, ha subrayado Adalah en su comunicado.
“La operación constituye una clara violación de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que estipula que solo el Estado del pabellón puede ordenar la detención o el embargo de un buque, incluso con fines de investigación”, ha esgrimido la organización, que también ha vuelto a denunciar que el tribunal haya basado su decisión en “pruebas secretas”.
En la misma línea, Adalah ha recalcado que la corte tampoco ha “sopesado adecuadamente” los argumentos de la defensa, que insistía en que la información proporcionada por los activistas durante los interrogatorios por parte de las fuerzas de seguridad, “que se han centrado principalmente en la Global Sumud Flotilla”, es “totalmente transparente y ya disponible públicamente” en Internet.
Por todo ello, Adalah considera que la resolución judicial “refleja una complicidad judicial profundamente preocupante que permite que afirmaciones infundadas sobre seguridad justifiquen el continuado interrogatorio y detención de los activistas”, algo que enmarca como “parte de un esfuerzo más amplio por parte del Estado para criminalizar los actos de solidaridad y entrega de ayuda humanitaria al pueblo palestino en Gaza”.