El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ultima estos días su Barómetro de Opinión de abril, cuyo trabajo de campo ha coincidido con el inicio de dos procesos judiciales de gran impacto político: por un lado, el que sienta en el banquillo al exministro socialista José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García por el 'caso mascarillas' y, por otro, el que juzga a la antigua cúpula del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy por la 'trama Kitchen'.
Aunque ambas vistas orales arrancaron en la segunda semana de abril, justo tras Semana Santa, fue la causa por el presunto amaño en la compra de material sanitario en plena pandemia la que acaparó mayor atención mediática en los primeros compases, a raíz de las declaraciones de los primeros testigos citados por el tribunal.
Tras las testificales de Joseba García Izagirre --hermano de Koldo-- y de la empresaria Carmen Pano, volvieron a aflorar las sospechas sobre posibles irregularidades en la financiación del PSOE. Además, con la comparecencia ante el Tribunal Supremo de la expareja de Ábalos, Jéssica Rodríguez, y de otra allegada al exministro, la que fuera Miss Asturias Claudia Montes, se reavivó el debate sobre los supuestos favores de la trama al exdirigente socialista y sobre la colocación de estas mujeres en empresas públicas.
En contraste, el inicio del juicio por el espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas, en busca de pruebas que pudieran comprometer a dirigentes del partido en casos de corrupción como la 'contabilidad b', tuvo un eco mediático menor, ya que las primeras sesiones se centraron exclusivamente en las denominadas cuestiones previas, sin declaraciones de los acusados.
Entre los procesados por esta operación vinculada a las llamadas 'cloacas' del Estado figuran el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el comisario jubilado José Manuel Villarejo, el exsecretario de Estado de Interior Francisco Martínez y el ex director adjunto operativo de la Policía Nacional, Eugenio Pino.
Negociaciones a la derecha y reconfiguración a la izquierda del PSOE
Mientras el CIS realizaba sus entrevistas, PP y Vox continuaban con las negociaciones para conformar los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, al tiempo que avanzaba la precampaña de las elecciones andaluzas. En virtud del pacto alcanzado 'in extremis' el 3 de abril, Podemos decidió integrarse en la coalición 'Por Andalucía', impulsada por Izquierda Unida y Sumar.
Pese a cerrarse el acuerdo, el entendimiento fue cuestionado por diversas voces, entre ellas la del exlíder 'morado' Pablo Iglesias. Días más tarde, la dirigente de Podemos Irene Montero respaldó en Barcelona el frente amplio de izquierdas que viene defendiendo el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, y se mostró dispuesta a hablar "con todo el mundo" para tratar de hacerlo realidad.
A comienzos de abril también se logró una tregua precaria en la guerra de Oriente Próximo, que no se extendió a Líbano, donde Israel mantuvo sus bombardeos. La tensión internacional, alimentada por los pronunciamientos de Donald Trump y el "No a la guerra" que enarboló Pedro Sánchez, ya había dejado huella en estudios recientes del CIS.
Primer examen al nuevo equipo económico del Gobierno
Además de medir la intención de voto, el barómetro de abril incorporará la primera evaluación ciudadana de los miembros del Ejecutivo tras la ligera remodelación acometida en marzo, motivada por la salida de la hasta entonces vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para concurrir a las elecciones andaluzas del 17 de mayo.
El sondeo permitirá comprobar con qué calificación arranca el nuevo titular de Hacienda, Arcadi España, y si el recién nombrado vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, mantiene el liderazgo en valoración ciudadana. En el último ranking de ministros, correspondiente a enero, era el único que aprobaba, con un 5,27, aunque seguía siendo uno de los menos conocidos: el 57,3% de los encuestados no lograba identificarle.
El barómetro de marzo: ventaja del PSOE, PP al alza y retroceso de Vox
En el barómetro de marzo, el PSOE volvía a situarse como primera fuerza con una estimación de voto del 31,8%, si bien cedía ocho décimas frente al PP, lo que reducía la distancia entre ambos a 8,5 puntos. Los 'populares' avanzaban cuatro décimas y se colocaban en el 23,3%.
Aquel estudio, el primero tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, reflejaba una caída de más de dos puntos en el apoyo a Vox, que se quedaba en el 16,6%, mientras que Sumar se estabilizaba en el 7,1%.
En marzo, Podemos perdía un punto respecto al mes previo y obtenía un 2,9%, su registro más bajo desde mayo de 2024. Por su parte, el partido Se Acabó la Fiesta (SALF), del eurodiputado Luis 'Alvise' Pérez, figuraba con una estimación de voto del 2,1%, tres décimas menos que en febrero.